El 30 de junio de 1982 Sevilla se convertía en capital de Andalucía. Ese día el Parlamento aprobó en su primera sesión ordinaria una propuesta presentada por el PSOE y apoyada por el Partido Comunista, Partido Socialista de Andalucía y varios diputados de Alianza Popular.

Con esta decisión Sevilla se convertiría en la capital y por tanto albergaría la sede del Parlamento y del Consejo de Gobierno de la comunidad autónoma andaluza.

1. La capital de Andalucía es la ciudad de Sevilla, sede del Parlamento, de la Presidencia de la Junta y del Consejo de Gobierno, sin perjuicio de que estas instituciones puedan celebrar sesiones en otros lugares de Andalucía de acuerdo con lo que establezcan, respectivamente, el Reglamento del Parlamento y la ley.

Esta denominación le hará convertirse en el centro de las miradas este domingo con motivo de las elecciones a la presidencia de la Junta de Andalucía, al ser la sede del Parlamento de Andalucía, en el Palacio de San Telmo.

¿Qué hizo a Sevilla convertirse en capital?

Sevilla es una ciudad muy importante a nivel estatal, su cultura, clima o gastronomía hace que sea visitada por millones de personas cada año. Ha sido romana, visigoda, musulmana y cristiana. Fue batizada como «Sevilla» por primera vez por fenicios “Spal” o “Ispal, cuyo significado es ‘tierra llana’. Los romanos adoptaron este término que evolucionó hasta llamarse “Hispalis”. Los árabes la llamaron “Ishbiliya”. Y finalmente, el nombre se castellanizó a Sevilla.

Su enclave a orillas del Guadalquivir la convierten la única ciudad interior española en tener un puerto con años y años de historia. Es además, la ciudad con más monumentos de Europa, posee un gran patrimonio arquitectónico con edificios como El Real Alcázar, la Catedral, La Torre del Oro, Archivo de Indias… monumentos que son visitados cada día por millones de turistas nacionales e internacionales y que dan el sustento económico a la ciudad. También es tierra de tierra de artistas, pintores y poetas con gran relevancia nacional e internacional.

Y tiene una importante red de transportes por carretera, ferroviario y aéreo, con el tranvía, el tren, el metro o el aeropuerto, gracias al desarrollo histórico en materias industrial y militar así como también en el campo de la aeronáutica.

Una ciudad en constante evolución

En 1929 Sevilla acogió la exposición iberoamericana. Se crearon nuevas edificaciones, parques, monumentos como la Plaza de España que la situaron en un punto estratégico del mapa. Todo ello se fue reforzando con el paso de los años y en 1992 con la Exposición Universal, la ciudad de convirtió en un gran referente, se mejoraron las comunicaciones, se edificó, se invirtió en tecnología y desarrollo y se creo un entorno clave en la Cartuja para ser actualmente una gran zona empresarial y tecnológica.

La Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide cuentan con unos 75.000 estudiantes, muchos de ellos, procedentes de diversas partes del mundo que eligen esta ciudad para cursar sus estudios.

Su riqueza cultural, gastronómica, artística así como su clima primaveral presente la mayor parte del año, la hicieron convertirse en capital de Andalucía por delante de otras sedes como Málaga o Granada.