La semana pasada escuché al presidente de la región italiana de Sicilia decir que “I giovani del passato avevano paura di morire, ma i giovani di oggi hanno paura di vivere” / “Los jóvenes de antes tenían miedo a morir, pero los jóvenes de ahora tienen miedo a vivir”. Mucha verdad hay en las palabras del político siciliano, haciendo referencia a las dificultades compartidas de la juventud actual.

Muy probablemente, los jóvenes que hoy lean esta columna representen la cúspide del  privilegio de las juventudes mundiales. Aún así, tienen unos problemas estructurales, acumulados y sin cambio a corto plazo que los hace vivir por debajo de las expectativas que les prometieron y que ellos mismos proyectaron.

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Daniel Pérez

Daniel Pérez

Andar y contar es mi oficio. En Twitter @daniperezweb_