La mascota de la Expo del 92, Curro, ha vuelto a Sevilla para conmemorar el 30 aniversario de la inauguración de la exposición. El evento universalizó la ciudad de Sevilla, que experimentó un gran crecimiento a raíz de este hecho. Una de las cosas que más caló el población fue precisamente Curro, imagen de la Expo del 92.

La Exposición Universal de Sevilla de 1992 significó un antes y un después para Sevilla. Situada en los terrenos de la Isla de la Cartuja, donde se ubica el que fue antiguo monasterio de los monjes cartujos, la Expo’92 acogió a 112 países, 23 organismos internacionales, seis empresas y las comunidades autónomas españolas.

Durante seis meses Sevilla fue la capital del mundo y concentró multitud de actividades culturales y lucrativas así como encuentros políticos y económicos que afianzaron los lazos entre países diferentes y, sobre todo, entre Sevilla y el resto del mundo. Madrid o Barcelona ya no eran las únicas urbes a las que acudir para disfrutar de grandes estrellas del rock o la música clásica. Plácido Domingo, Barenboim, Cozy Powell, Rick Wakeman o Paul Rodgers aprendieron a situar en el mapa a la ciudad.