Una de las primeras anécdotas de la Semana Santa ha llegado con la distribución del programa de mano El Llamador, en cuya cola de espera para recibir uno ha sido vista una persona con una mochila de Glovo, una empresa de repartos a domicilio.
Una de las primeras anécdotas de la Semana Santa ha llegado con la distribución del programa de mano El Llamador, en cuya cola de espera para recibir uno ha sido vista una persona con una mochila de Glovo, una empresa de repartos a domicilio.