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Desde el pasado 17 de Mayo, se está produciendo la llegada de miles de personas a España a través de la frontera española con Marruecos. El país vecino ha cerrado este miércoles por la mañana el paso fronterizo de Tarajal e interrumpido el éxodo migratorio. Esto permitió la entrada en Ceuta de 8.000 migrantes, de los cuales 4.800 ya han sido devueltos, según el Gobierno. 

Interior defiende que las devoluciones tienen cobertura legal porque son «rechazos en frontera». Las devoluciones inmediatas han sido cuestionadas por la falta de garantías y por una posible violación de los derechos humanos. Aún así, el Tribunal Constitucional avaló el pasado noviembre la normativa en la que se apoya el Ejecutivo para ordenar estas prácticas

El Gobierno ha asegurado este miércoles un cambio de actitud de Marruecos. Fuentes del Ejecutivo han dicho que Marruecos «está suavizando» su posición. La Policía marroquí está actuando con más intensidad, según se afirma desde el Gobierno.

Además, el Ejecutivo ha reconocido que lo ocurrido en Ceuta va más allá de una crisis migratoria. Esto tiene que ver con la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Manifiesto de la Plataforma Somos Migrantes

Con esto, la Plataforma Somos Migrantes ha publicado un manifiesto donde exige al Gobierno español y a la UE «que proteja los derechos de las personas migrantes y ejecute soluciones humanitarias a los problemas en sus fronteras».

Resaltan las causas que motivan a estas miles de personas a abandonar su hogar en condiciones infrahumanas. Causas que, según la Plataforma, «en muchas ocasiones, generadas por Europa (expoliación de recursos, colonialismo), que condenan a personas y comunidades a la pobreza extrema y, por tanto, a poner su vida en constante peligro para sobrevivir y mejorar sus vidas».

Denuncian una clara violación de los derechos humanos cometidos «sistemáticamente a través de sus agentes de fronteras y utilizan a las personas como monedas de cambio para generar tensión y conflictos geopolíticos». Denuncian al Gobierno marroquí alegando usar «políticas represivas con su pueblo». Esto obliga a sus ciudadanos a salir del país «buscando una vida digna que no encuentran». 

Reclaman que la UE no mire para otro lado y asuma responsabilidades de lo ocurrido en Ceuta, así como al Gobierno español. Piden que presten ayuda humanitaria a los más vulnerables y exigen su protección. Además denuncian «los mensajes de odio como los escuchados desde ayer que hablaban de miedo, de inseguridad, de expulsión y de la necesidad de militarizaciones de las zonas».