‘El lince perdido ‘es una comedia de aventuras realizada en animación generada por ordenador en la línea de filmes producidos por los estudios Pixar o DreamWorks SKG y que marca el debut de los estudios Kandor Graphics, en el campo del largometraje. “La idea básica del proyecto –confiesa Manuel Sicilia co-guionista y co-director de la película- fue hacer una película de animación con un alto componente del cine más clásico de aventuras y con grandes dosis de humor. Esto unido a unos protagonistas, que no son los de siempre.
En lugar de los recurridos leones africanos, pandas chinos o pingüinos de la Antártica -con los que los niños están ya demasiado familiarizados- escogimos animales y entornos distintos, novedosos y más próximos a nosotros con los que ganarnos la curiosidad del público. Así los protagonistas son entre otros un lince gafe, un camaleón paranoico con problemas de camuflaje o una cabra montés aficionada a os deportes de riesgo. Junto a ellos, un reparto de personajes humanos como el cazador Newmann o el millonario Noé ayudarán a los más grandes a disfrutar también de la trepidante trama de acción”.
Para Raúl García, la otra mitad del tándem de directores y guionistas que ha hecho posible la película, era también una cuestión de demostrar que una producción de animación comparable a los grandes estrenos de Hollywood se podía hacer con el talento de Kandor Graphics y por una fracción de su costo.
“Desde hace años hemos visto un éxodo de grandes profesionales españoles de la animación al extranjero por falta de una buena producción nacional en la que poder participar. En España no ha existido el concepto de una industria de la animación y yo mismo he vivido durante años como un nómada de la animación, etapa en la que he aprendido mucho de los grandes estudios. He trabajado con los mejores talentos de esta profesión y he conocido a figuras legendarias que dieron a luz personajes tan importantes para el mundo de la animación como Mickey Mouse o Bugs Bunny. Pero también he visto cómo los grandes presupuestos de Hollywood no equivalen necesariamente a una buena producción. En muchos casos ves cómo se tira el dinero por la ventana.
Con Kandor Graphics tenemos lo mejor de los dos mundos, talento y tecnología, y todo esto sin necesidad de cruzar el mundo. Prefiero que en esta ocasión sea nuestro filme, El lince perdido, el que cruce todas las fronteras”, afirma García.
Ambos directores tuvieron claro desde un principio que el valor de una producción animada está en contar una historia interesante y con unos personajes carismáticos. En el mundo en que vivimos donde el Medio Ambiente es una preocupación constante y los Parques Naturales y las Rutas Rurales la mejor forma de reencontrarnos, los realizadores supieron que sus personajes estaban en estos parajes cercanos y a la vez desconocidos. El desafío fue encontrar una historia de aventuras con trasfondo ecológico que no cayera en la pedagogía fácil.
Eso estaba claro. El entretenimiento y el espectáculo tenían que ser el centro principal sobre el que construir la historia evitando el pecado capital número uno: aburrir al público. “Hacen falta tres elementos para tener una buena película: historia, historia e historia. Nunca hemos perdido esto de vista. Por desgracia en ciertas producciones de animación el guión es el gran olvidado pero en El lince perdido hemos puesto especial atención en este punto para asegurarnos que la historia de nuestros personajes cautive a los espectadores sin importar su edad”, afirma Sicilia.
Una aventura en su opinión en la que el público se olvidará de la procedencia de estos personajes aunque su cercanía también juega a favor de la producción. “Precisamente esto puede ser un determinante en el éxito del filme dado nuestro deseo de narrar historias universales con personajes y entornos locales”.
