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Teresa Navarrete presentó su tercera producción en el Teatro Central después de once años de formación con la compañía catalana ‘Erre que erre’.

La pieza ‘Salón otto’ llegó este fin de semana en un estreno único después de su anterior proyecto ‘Otra forma de encontrarse’. Una obra innovadora que se desmarca de su anterior trabajo por el uso del lenguaje, ya no como una herramienta difusa de contacto, sino como un hogar de encuentro, refugio y acogimiento solidario. 
 
El lenguaje en esta producción estriba desde el decorado hasta la forma de ubicación de los personajes. Nada queda fuera de escena y todo converge en un sentido único de sufrimiento y pasión humana desmembrado a través de múltiples recursos. Desde las figuras imprescindible de Teresa Narrete y Nando Pérez como bailarines y actores, a la fotógrafa María Meler en el diseño de espacio, Miguel Marín, como músico y compositor, y el artista sonoro Montgomery en una colaboración estelar. 
 
La compañía sobrevuela las montañas discursivas del escritor inglés John Berger y su compromiso con la sociedad. ‘Con la esperanza entre los dientes’, fragmento que se recoge en la obra, Teresa hace un llamado a la reflexión política y social del momento, a las injusticias, el desarraigo, el terrorismo… Todo un maremoto de emociones y pasiones que confluyen y chocan en el individuo en cuanto a su relación con la sociedad. 
 
También bebe de Jitka Hanzlová y su obra fotográfica ‘Forest’, donde el bosque se convierte en un lugar de espera sin sentido, dotada del mismo cuando se produce un incidente: “de la hormiga al roble, de la fotosíntesis a la fermentación”, donde las escalas temporales siguen unos caminos. “En este apogeo de tiempos, energías e intercambios, ocurren incidentes que se desfasan y que por tanto esperan un entretiempo…”. 
 
Todo ello recogido a través de una música influenciada por los ritmos del Caribe Negro, el Jazz, el sonido Motown o el folclore irlandés; y los magistrales movimientos de una danza contemporánea vívida y sutil que nos lleva a reflexionar sobre nuestro lugar en el mundo.
 
¿Y tú?, dirá ‘Salón Otto’: “¿miras la vida o piensas la vida?”