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Las autoridades junto a la familia de Blas Infante ayer ante la Casa de la Alegría
Andalucía

Inaugurado el Recinto de la Autonomía de Andalucía

Así es el recorrido de la visita a la restaurada cas de Blas Infante

Se reabre así la Casa de Blas Infante tras varios años cerrada por un completo proceso de restauración. ‘Dar al Farah’, la Casa de la Alegría de Blas Infante en Coria, abre de nuevo sus puertas como estrella de un complejo vinculado al andalucismo y la autonomía. Museo, Casa Museo y Centro de Investigación completan la oferta turística de la Autonomía de Andalucía.

Sevilla Actualidad. ‘Dar al Farah’, la Casa de la Alegría, que levantó Blas Infante a medio camino entre Coria y La Puebla del Río abre hoy sus puertas tras años de remodelación. Ha sido complejo pero los trabajos han convertido la Casa Museo de Blas Infante en una pieza clave del Recinto de la Autonomía de Andalucía, que aglutina ahora el Museo de la Autonomía de Andalucía, la Casa de la Alegría y un Centro de Investigación de la Memoria Histórica de Andalucía.

Aprovechando el 125 aniversario del nacimiento de Blas Infante, la Junta ha decidio reabrir la casa vinculándola a un complejo mayor ligado a la Autonomía de Andalucía.

‘Dar al Farah’, la Casa de Blas Infante, la Casa de la Alegría – como la bautizara el propio Infante – es un emblemático espacio, patrimonio de todos los andaluces, testigo de la trayectoria vital e intelectual de este polifacético y universal andaluz.

Tras permanecer cerrada al público durante dos años, la Casa de la Alegría reabre ahora sus puertas tras haber sido sometida a un exhaustivo proyecto de restauración y rehabilitación integral. Al tiempo que los visitantes podrán recorrer de nuevo las distintas estancias que Blas Infante diseñó y en las que pasó los últimos años de su vida, el público podrá disfrutar de un innovador discurso museográfico que permite redescubrir la figura del Padre de la Patria Andaluza y revitalizar los fundamentos de su pensamiento, que sigue vigente inspirando el compromiso y la voluntad de progreso del pueblo andaluz.

El trabajo desarrollado permite volver a disfrutar de la luminosidad y belleza de todos aquellos detalles que forman parte de este simbólico espacio, referente de la historia contemporánea de Andalucía.

La reapertura de la Casa de Blas Infante es el resultado de la culminación de un ambicioso y complejo proyecto de restauración y rehabilitación integral acometido con el objetivo de garantizar la estabilidad estructural y conservación material del inmueble. Las obras se iniciaron en mayo de 2008, fecha en la que quedaron clausuradas temporalmente
las visitas, concluyendo el pasado mes de abril, cuando da comienzo el proceso de musealización de su interior.
La histórica vivienda, en la que el Padre de la Patria Andaluza vivió desde la proclamación de la II República hasta su fusilamiento en agosto de 1936, fue adquirida por la Junta de Andalucía a sus herederos en 2001. Habilitada como casa-museo, abrió sus puertas al público en 2003.

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Tres años más tarde, en julio de 2006, fue catalogada como Bien de Interés Cultural, una protección que se hizo extensiva a los bienes muebles que albergaba en su interior. Este reconocimiento coincidió en el tiempo con el inicio de la redacción del proyecto para la conservación y recuperación de los elementos patrimoniales, arquitectónicos y decorativos originales de la construcción, algunos de los cuales se encontraban en avanzado estado de deterioro.

El proyecto de restauración y rehabilitación de la Casa de Blas Infante, dirigido por el arquitecto Antonio Tejedor Cabrera, ha sido ejecutado en consonancia con las recomendaciones del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico y con el asesoramiento de un comité externo integrado por arquitectos, historiadores y representantes de la familia de Blas Infante, que han avitado en la casa durante casi medio siglo.

Dar al-Farah, la Casa de la Alegría, tal y como la denominó Infante, se ubica sobre un altozano que domina el Guadalquivir. Fue proyectada por Blas Infante entre 1931 y 1933 como residencia familiar. Las circunstancias de su construcción fueron especialmente singulares, ya que fue el propio Infante quien diseñó la casa, ejerciendo al mismo tiempo de arquitecto, decorador e incluso de maestro de obras. De hecho, él mismo contrató a los artesanos y operarios que trabajaron en las obras, como queda patente en el manuscrito, titulado ‘El latifundio’, hallado en la casa y en el que están consignadas por su puño y letra todas las anotaciones relativas a los detalles de construcción de la vivienda.

Esta circunstancia explica la impronta personal del inmueble. La Casa de la Alegría recrea elementos de varias épocas históricas: almenas decorativas hispanomusulmanas, yeserías y ventanas de inspiración andalusí e interiores inspirados tanto en la arquitectura andalusí como en el clasicismo que sigue la corriente historicista del regionalismo sevillano de principios del siglo XX.

Tomando como punto de partida una modesta construcción de tapial existente, que tendría uso de cobertizo y corral, Infante orientó la fachada principal de la casa hacia el Guadalquivir. La casa tiene una planta rectangular de 914,93 m2, conformada por dos cuerpos diferenciados – tanto desde el punto de vista de los sistemas constructivos como desde el punto de vista de la decoración interior –, aunque vinculados entre sí por una galería central que recorre longitudinalmente toda la construcción. Infante acometió primero la obra de la parte “noble”, donde desplegó la iconografía islámica que había conocido durante sus viajes por Andalucía y Marruecos, para después centrarse en la parte “doméstica”, en la que el repertorio formal es más ecléctico y se hace evidente la influencia del regionalismo sevillano, tan en boga a finales de los años veinte.

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El exterior de la edificación es de ladrillo visto. Tanto la apariencia exterior como su disposición original han sido conservadas íntegramente, sin que se hayan introducido modificaciones de ningún tipo que no hayan sido imprescindibles para la seguridad estructural y la protección frente al agua, principal agente agresor de la vivienda.

De las varias salas con las que cuenta la casa, cuatro son de tipo histórico: el despacho, la biblioteca, el salón de las columnas y el comedor de los frescos. En estos espacios seconservan algunos muebles, enseres y libros legados por la familia, entre los que destacan el sillón del despacho de Infante, que en su día perteneció a Emilio Castelar, así como la radio de galena y el altavoz que sirvieron como pretexto para detener a Blas Infante (los falangistas alegaron que Infante se comunicaba con los comunistas a través del aparato, aunque en realidad se trataba de un sencillo receptor).

La casa alberga también la biblioteca de Infante, que atesora cerca de 1.800 títulos, entre libros y revistas de temas variados: historia, derecho, música, medicina y literatura, además de una importante colección de diccionarios y gramáticas de lenguas extranjeras.

Durante 2009 el Centro de Estudios Andaluces desarrolló un complejo trabajo de tratamiento documental en colaboración con el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Todos los manuscritos hallados – textos literarios, cartas escritas o remitidas a Blas Infante – han sido digitalizados por el Centro de Estudios Andaluces y pueden consultarse
libremente en la dirección http://centrodeestudiosandaluces.es/bibliodigital.

La intervención de nueva planta

Más allá de las necesarias labores de mantenimiento realizadas a lo largo de los sesenta años en los que la familia Blas Infante vivió en la casa de Coria del Río, la única restauración que se acometió fue la realizada por la viuda de Blas Infante, Angustias García Parias, en la década de los cincuenta.

Sobre los antiguos cobertizos, el proyecto de restauración y rehabilitación de la casa ha acometido una intervención de nueva planta con objeto de adecuar el inmueble a un nuevo uso educativo y expositivo. Esta parte nueva ha sido denominada Aula Blas Infante, con el fin de ser destinada a una función formativa sobre la figura del Padre de la Patria Andaluza. Situada al final del recorrido, ha sido acondicionada con una serie de innovadores recursos pedagógicos destinados a los grupos de visitas.

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Museografía de vanguardia

Plenamente recuperada para la visita, la Casa de Blas Infante es hoy día un espacio accesible, dotado de técnicas museográficas de vanguardia. El nuevo discurso no interfiere ni condiciona la estructura y decoración original de la vivienda, sino que queda integrado, contribuyendo así a la conservación del bien inmueble y de la colección de objetos y mobiliario que alberga.

La renovada museografía vela por la accesibilidad de personas con deficiencias auditivas o discapacitados físicos, para lo cual se han incorporado una serie de recursos y elementos técnicos específicos. También muestra una especial sensibilidad hacia el ahorro energético, en compromiso con los principios de sostenibilidad. El equipamiento de iluminación está basado en tecnología LED, que supone una economía de consumo superior al 90% respecto a medios tradicionales, lo que conlleva un importantísimo ahorro medioambiental de emisiones de CO2. Además, este tipo de iluminación resulta idónea en los recintos con valor histórico-artístico, tal como recomienda el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Los medios empleados para dar soporte a la visita son variados, una circunstancia que posibilita diferentes experiencias durante el recorrido. Entre ellos se suceden audiovisuales de carácter historicista, iluminación teatral, ambientación sonora, escenografía, imagen virtual a escala real, interactivos, etc.

Todo ello convierte el discurso museográfico de la Casa de Blas Infante en una instalación de vanguardia en el sector de espacios expositivos, que persigue posicionar este Bien de Interés Cultural en el circuito de los principales espacios museísticos, a la vez que promueve y divulga la figura del Padre de la Patria Andaluza.

La división del inmueble en dos cuerpos arquitectónicos ha permitido tratar al personaje en dos planos también diferentes: de un lado, el discurso aborda todos aquellos aspectos de carácter biográfico, relativos a su pensamiento y contemporaneidad; y de otro, su legado.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía declaró 2010 ‘Año Blas Infante’ con el fin de conmemorar el 125 aniversario del nacimiento del Padre de la Patria Andaluza, el 5 de julio de 1885, en Casares (Málaga).

Sobre el autor

Christopher Rivas

Christopher Rivas

Licenciado en Periodismo y Máster en Sociedad, Administración y Política, puso en marcha el 'Proyecto Deguadaíra', germen de Sevilla Actualidad. Ha pasado por El Correo de Andalucía, Radio Sevilla-Cadena SER, o Canal Sur. Es miembro de la Asociación de la Prensa de Sevilla.

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