La Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio ha adjudicado por 498.902 euros a la empresa WSP Spain-Apia la redacción del proyecto de talleres y cocheras del tranvía de Alcalá de Guadaíra. Este contrato se resuelve después de que el actual Gobierno andaluz haya convencido con sus argumentos a Europa y haya recuperado los 88 millones de euros de fondos europeos para poner en marcha el tranvías después de que fueran denegados durante el anterior mandato. El objetivo de la Administración autonómica en estos momentos es sacar a concurso el resto de los contratos necesarios para retomar la obra en 2022.

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Este contrato de talleres y cocheras incluye, por un lado, un estudio o anteproyecto de alternativas sobre la ubicación de las instalaciones que darán servicio exclusivo al material móvil que opere en el tranvía a Alcalá de Guadaira y, posteriormente, la elaboración de los documentos del proyecto constructivo que defina las obras tanto de los talleres y cocheras del tranvía como el ramal técnico que conecte con el tronco de la línea tranviaria. Este proyecto de construcción se someterá  a información pública y audiencia, así como el preceptivo procedimiento medioambiental.

El tranvía de Alcalá de Guadaíra, de esta forma, se retoma más de tres años después de su paralización, tras haber obtenido, después de numerosas gestiones, la catalogación de Gran Proyecto, declarado por la Comisión Europea para el actual marco. “No se iban a tirar a la basura los 121 millones de euros (100 millones más IVA) de todos los andaluces ya invertidos en este proyecto”, ha insistido la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, que ha indicado que a este contrato le acompañarán otros “para seguir firmes en el propósito ya marcado de que las obras del tranvía se pueden reiniciar en 2022”.

El nuevo proyecto de construcción sustituye al redactado en 2009, que no se llegó a licitar al paralizarse la obra. Transcurrida más de una década, aquel proyecto se había quedado obsoleto, por lo que había que adaptarlo a las nuevas directrices de la Unión Europea, especialmente en materia de medidas de mitigación y adaptación al cambio climático, para garantizar su cofinanciación.

El proyecto constructivo deberá definir no sólo los trabajos y actuaciones asociadas a obra civil, superestructura, arquitectura e instalaciones no ferroviarias, sino también las correspondientes a energía, electrificación e instalaciones ferroviarias de las diferentes vías y conexiones con el tronco de la línea tranviaria, así como el propio equipamiento de los talleres y cocheras. El proyecto, que se llevará a cabo con metodología BIM (Building Information Modeling), incluye también una campaña geotécnica una vez que se haya decidido la alternativa más idónea para ubicar los edificios e instalaciones de talleres y cocheras, el ramal técnico y las playas de vías.

Nuevos pasos del tranvía

Además del contrato antes mencionado de talleres y cocheras, que está financiado al 80 por ciento por fondos europeos Feder, la Dirección General de Movilidad trabaja actualmente en la licitación de los proyectos de construcción de electrificación y sistemas ferroviarios, así como los acabados arquitectónicos y las instalaciones de estaciones y paradas. También sacarán a concurso público el proyecto de reconstrucción de la infraestructura sustraída y vandalizada, así como la adquisición de los seis tranvías que permitirán ofrecer el servicio.

El tranvía de Alcalá de Guadaíra es un proyecto que se remonta a hace más de 20 años. Se recogía en el Plan director de Infraestructuras de Andalucía 1997-2007 como alternativa para garantizar la movilidad en el área metropolitana de Sevilla y se volvió a incluir en planes posteriores. Se concibió como una prolongación de la  línea 1 del Metro de Sevilla, para comunicar a través de 12,5 kilómetros de vía la estación Pablo de Olavide del suburbano con el casco urbano de Alcalá de Guadaíra. Sin embargo, su ejecución ha estado marcada por retrasos, contratiempos y paralizaciones: la obra se inició en 2007, se paró en 2011 bajo el argumento de la crisis económica, se volvió a reanudar en 2015 y, de nuevo, se paralizó en 2018.

Dentro de este contexto, la Comisión Europea retiró la financiación del tranvía en febrero de 2019, nada más llegar el actual gobierno de la Junta, ante las dudas generadas en torno al proyecto. La Consejería tomó la decisión de retirar el proyecto en mayo de 2019, empezar de cero y presentarlo un proyecto nuevo, que sí logró el visto bueno de la Comisión Europea el pasado mes de junio.

Estos parones del proyecto han supuesto un sobrecoste de 7,2 millones de euros, ya que el Gobierno andaluz tuvo que resolver el contrato de obras existentes para poder avanzar en el proyecto, con un coste de 2,3 millones de euros. Además, se destinarán 4,9 millones de euros en reponer expolios, robos y actos vandálicos sufridos por esta infraestructura debido al abandono de la misma.

Para la culminación de los trabajos, se requerirá una inversión de 103 millones de euros, por lo que el tranvía de Alcalá de Guadaíra tendrá un coste total para su puesta en funcionamiento de 224 millones de euros: 121 millones ya invertidos por gobiernos anteriores y 103 millones que quedan por ejecutar, de los que 88 serán fondos europeos y el resto recursos propios de la Consejería.

Una vez inaugurado, se prevé que cuente con una demanda de 8.579 viajeros al día sólo en su primer año, según un estudio realizado entre 2019 y 2020. Serían más de 2,1 millones desplazamientos anuales que se irían incrementando año a año. Este estudio calcula que 2.560 personas dejarán de usar el coche en el primer año, lo que se traducirá en una reducción de 4.130 toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera.

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Equipo de redacción de Sevilla Actualidad

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