Audiencia Nacional / FDV

Un policía nacional de Sevilla ha sido expulsado del cuerpo tras confirmar la Audiencia Nacional que abusó de un niño de 13 años el pasado año 2019. El agente fue condenado a seis meses de cárcel y, tras la sentencia del juzgado de instrucción 17 de Sevilla, el Ministerio del Interior lo sancionó con la separación del servicio, condena que recurrió ante la Audiencia Nacional, quien ha desestimado el recurso.

Los hechos ocurrieron en 2019, cuando el agente contactó a través de una app para ligar con un menor de 13 años. Ambos concertaron una cita con «el fin de mantener un encuentro de naturaleza sexual sin especificar». El policía y el niño se encontraron en un descampado en el coche del adulto, donde se produjeron tocamientos entre ambos. La familia del menor descubrió con el tiempo este encuentro y denunciaron a la Policía que se iba a producir un segundo encuentro entre ambos el 22 de octubre de 2019.

El detenido abonó a los familiares 7000 euros en concepto de responsabilidad social y los hechos fueron calificados de falta grave al régimen disciplinario de la Policía Nacional. El agente declaró que estos encuentros se produjeron en «su más estricta intimidad personal» y no durante el ejercicio de su profesión, la cual no comentó al menor, «ya que se trataba de su vida íntima y personal».

Para el agente, la expulsión era una sanción «excesiva, desproporcionada y arbitraria», a lo que la Audiencia le contestó que «la simple reproducción de los hechos probados de la sentencia obliga a descartar las argumentaciones del actor, pues desde el punto de vista disciplinario está condenado por un delito doloso, en el que el bien jurídico protegido es la indemnidad sexual de un menor de 16 años, víctima especialmente vulnerable, siendo asimismo indudable el desprestigio y el grave daño causado al cuerpo al que pertenecía en ese momento». Además, añade que los hechos presentan un «elevado nivel de gravedad que los hace incompatibles con el grado de irreprochabilidad que resulta exigible en cualquier miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto para asegurar que su futura actividad profesional estará guiada por un correcto desempeño de las funciones atribuidas, como para que no se quiebre la confianza social» en ellas.