Agentes de la Guardia Civil, en una operación contra la peleas de gallos ilegales, procedieron al precinto de un reñidero ubicado en la localidad de Los Molares e investigaron a cuatro personas por posibles delitos de maltrato animal. La actuación se saldó con más 80 infracciones a la Ley de Protección de los Animales, otras tantas a Ley 4/2015 de Protección a la Seguridad Ciudadana y cuatro personas investigadas por supuesto delito de maltrato animal.
A finales del pasado mes de febrero, en una operación conjunta por parte de componentes de la Guardia Civil de Utrera, del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Lebrija y USECIC de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla, se llevó a cabo la inspección en un reñidero autorizado de gallos ubicado en la localidad de Los Molares.
Estupefacientes y armas blancas
En el momento de la inspección se encontraban en el lugar 260 personas procedentes de distintos municipios de la provincia de Sevilla. De la actuación llevada a cabo, la Guardia Civil procedió a la aprehensión de numerosas dosis de sustancias estupefacientes y al decomiso de varias armas blancas, realizando las correspondientes actas de denuncia a la ley de Protección a la Seguridad Ciudadana.
Además, los agentes formularon hasta un total de 80 infracciones administrativas por maltrato animal, permitir la entrada de no socios a la peña y a la ley que regulan las condiciones de sanidad de los animales. En el reñidero en el momento de la llegada de la Guardia Civil, se encontraban peleando dos gallos, los cuales no estaban provistos de los bolillos de espolón que marca la ley para prevenir daños graves o incluso la muerte.
Gallo muerto con graves lesiones
Además, en las inmediaciones fue localizado otro gallo muerto con graves lesiones. Por todo ello, y teniendo en cuenta las lesiones que presentaban cada uno de los animales, se procedió a investigar a sus propietarios por delito de maltrato animal y además se procedió igualmente con el responsable del local por considerar los agentes actuantes que pudiera ser cooperador necesario en los hechos. A la finalización de la inspección llevada a cabo, la Guardia Civil precintó las instalaciones.
