Se acabaron por esta temporada los partidos coperos entre semana. La eliminación ante el Oporto puso fin a esto y toca centrarse a partir de ahora en la competición doméstica.

Estas once finales, como ya habrán supuesto los lectores, son los partidos que quedan para acabar la Liga. En ellos, el Sevilla se juega terminar de forma más o menos decente esta temporada con el objetivo de estar al final entre los siete mejores y así clasificarse para competición europea, ya no solo por motivos deportivos sino también económicos como ha dicho Del Nido, teniéndose que reducir una buena parte del presupuesto si este objetivo no se logra.

Y es que la Champions es ya algo que resulta cada vez más lejano para los intereses sevillistas, cosa que en un principio no entraba en los planes programados en Nervión, por lo que habrá que conformarse con la Europa League si se quiere salvar algo del año.

Ya habrá tiempo para ver las caras que estarán aquí la próxima campaña. De momento solo hay que pensar en jugar en Europa el año que viene, es lo único que queda.

El equipo está demostrando ganas en las últimas jornadas pero la mala suerte sigue acechando. Se pierden puntos tontamente como pasó ante el Athletic, desperdiciando un partido ante un rival directo con un gol en propia puerta y, para colmo cuando los sevillistas estaban dominando el encuentro. Se perdió ante el equipo dirigido por Caparrós, un viejo conocido en el banquillo del Sevilla que está entre los candidatos para volver el año que viene.

Encima de todo Luis Fabiano estará seis semanas de baja, muy importante en este tramo, aunque por suerte ha sido menos grave de lo que se podía esperar. Sin contar que Negredo también tuvo que salir en el último partido con varios puntos de sutura encima.

El duelo de la próxima jornada ante el Barça se presenta muy complicado teniendo en cuenta la trayectoria de ambos equipos esta temporada, pero no hay otra que intentar sacar el máximo provecho del encuentro ante los culés. Los fallos cada vez cuestan más caros teniendo en cuenta que van quedando menos partidos y los rivales de arriba se alejan y los de abajo están ahí pisando los talones.

Para acabar, mandar desde aquí un mensaje de ánimo al jugador bético Miki Roqué, que tiene por delante el partido más importante de su vida y espero que pueda ganarlo pronto para volver a verlo jugando partidos en el terreno de juego como lo hizo hace poco nuestro Sergio Sánchez. Estamos contigo.

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