David Izquierdo
David Izquierdo / Kike Torres

David Izquierdo Arispón (Sevilla, 1981) ha dado forma a sus escritos con el título de Perihelio. Comenzó a escribir poemas de manera intermitente con tan solo 17 años mientras hacía las labores técnicas de un programa de radio local sevillano. 

Gracias a la pandemia y a la situación que ha llevado a vivirla de manera especial, dio con algunos de sus primeros poemas. En esa mirada al pasado sintió la necesidad de darle salida a lo que había escrito junto con el apoyo de su entorno.  Actualmente cuenta con una campaña de crowdfunding para darle visibilidad al proyecto, a través  de la editorial libros.com, la cual ha facilitado ya el 60% de su interés con la cooperación de mucha gente vinculada al arte en general con la que ha trabajado. 

P: ¿Qué es Perihelio?

R: Perihelio es un libro de poesías con ciertos aires introspectivos y personales también, con influencia de Bukowski, Baudelaire, Panero, Juan Manuel Flores que un poeta underground de Triana al que yo admiro desde hace muchísimo tiempo, desde antes de que sacaran un libro de él. Además, también presenta otras influencias relacionadas con el cine como Andrei Tarkovsky, que escribió varios libros hablando del arte, y también sobre Carl Gustav Jung, psicoanalista muy conocido. 

Entonces ha sido una amalgama de todas estas influencias para darle forma a este proyecto que se trata, como he dicho, de una serie de poemas que está acompañado también de imágenes de mi autoría, relacionadas con la temática, incluso una de las fotografías pertenece a una exposición que hice en Londres de la que vosotros os hicisteis eco. 

David Izquierdo /kike Torres

P: Con respecto Perihelio, ¿Qué te lleva a escribirla? 

R: Pues como llevaba mucho tiempo escribiendo de forma intermitente pues, muchas veces, lo que hacía, como tengo tremendo respeto al arte, a cualquier rama artística, siempre me he puesto a escribir en blanco. He compartido cosas en las redes sociales porque no le daba mayor trascendencia, a la hora de escribir me lo tomaba como borrador y así no me bloqueaba; me autoengañaba. 

Entonces el proyecto lo he llevado a cabo porque ya tenía una necesidad de sacarlo sí o sí. Evidentemente no he podido sacarlo por otros medios, quería hacerlo también de esta manera porque detrás hay mucha gente que me ha apoyado y quiero que formen parte del proyecto; es una necesidad principalmente. 

Sé que es algo arriesgado por los tiempos que corren, por la crisis cultural que tenemos y bueno, estoy luchando contra molinos de viento  pero creo bastante en Perihelio y creo en la verdad que hay en él y que puede ser muy interesante y gustarle al público.

P: Hablas del paso del tiempo, relacionándolo con la fotografía y escritura como dos formas de captar un momento que no se puede volver a vivir ¿le temes al paso del tiempo? 

R: Bueno, la verdad es que sí, aunque más es la impotencia que nos genera el hecho de que el tiempo, dentro de lo que cabe, es una dimensión en la que ocurren una serie de sucesos que no podemos recuperar ni volver atrás.

De alguna manera, esto lo vinculo, indirectamente,  a la astronomía, que es por ello que el libro se llama Perihelio. El tiempo siempre ha sido muy relativo ¿no? porque si miras al cielo, por ejemplo, no ves el presente, sino el pasado. Cuando miras las estrellas, ves la luz que aún sigue viajando a trescientos mil kilómetros por segundo, sin embargo eso, para tí, es tu presente. Vives el ahora, de alguna manera, rememoras ese pasado; es una forma de vivir el pasado.

P: ¿Volverías a vivir por segunda vez tu actual vida? ¿Qué te gustaría cambiar? 

R: La volvería a vivir, por supuesto. Es verdad que siempre hay algo que cambiar pero la volvería a vivir, porque al fin y al cabo, uno es uno y su circunstancia.  Por las circunstancias que he vivido me encuentro ahora aquí, a nivel profesional, si hubiera cambiado algo posiblemente no estaría donde estoy. Las cosas tienen que ocurrir como tienen que ocurrir y aceptarlas sea para bien o para mal.

P: El mercado editorial es complejo, ¿por qué un crowdfunding?. Además del apoyo económico. ¿Te sientes más libre?

R: Pues tuve varias propuestas, una editorial me ofreció hacerlo manuscrito pero no me generaban especial confianza. Además, sé que de esto no voy a vivir ni quiero vivir, es un proyecto que quiero publicar, sacarme la espinita y terminar con ello. Ofrecían unas condiciones que no eran muy respetuosas para mí en lo que concierne a los derechos de autor, cláusulas y demás.

Es por ello que tomo esta medida. Me ha costado trabajo porque soy una persona tímida en ciertos aspectos porque estoy acostumbrado a trabajar detrás como técnico, fotógrafo, diseñador, y en este caso tengo que dar la cara. Por un lado me gusta porque veo cómo reacciona la gente, pero por otro lado cuesta trabajo darte a conocer de esa manera. Es una aventura en ese aspecto.

David Izquierdo

P: ¿Cómo era la Triana de su infancia? ¿Ha cambiado mucho?

R: Hombre, claro que sí, ha cambiado muchísimo. De hecho, hay muchas referencias de mi infancia vivida en Triana en la obra. 

Pues imagínate, yo soy de la calle Alfarería. Jugaba en el patio de vecinos y en el antiguo mercao de Triana con mis compañeros del colegio Virgen de la O, de San Jacinto. Ha cambiado mucho, los recuerdos que tengo son muy gratos en el sentido de que hay amigos que ya no están, otros que no viven en Triana, y es una manera de recordarlo. Y si hablamos del cambio arquitectónico, todavía más.

P: ¿Tu Parnaso está en Triana?

R: Pues hay muchas cosas de Triana a las que recurro porque ya no vivo ahí; por circunstancias me tuve que mudar a las afueras. Pero sí hay un vínculo con la naturaleza, es decir, mi inspiración es la naturaleza y los recuerdos de mi infancia. Además todo gira entorno a los sueños, al silencio, a la noche; una serie de elementos que son los que propician a que desarrolle un tipo de escritura personal con la que sentirme identificado y que me genera tranquilidad. Especialmente recurro a lugares tranquilos y donde hay una visión más introspectiva. 

Perihelio

«Perihelio. El reino de los espejismos inertes» es una recopilación de poemas, acompañados de imágenes originales tomadas por el propio autor, que demuestra la unión casi mística entre fotografía y poesía. En este proyecto ambas vertientes artísticas van de la mano, ofreciéndonos un emocionante viaje en el tiempo. Y es que, fotografía y poesía tienen más rasgos en común de lo que a simple vista parece. ¿Te has parado a pensar alguna vez en sus similitudes? La fotografía es el único medio de expresión capaz de capturar para la posteridad un instante preciso.

Los movimientos a nuestro alrededor desaparecen y dejan paso a otras acciones. Algo similar ocurre con nuestras emociones. Lo que sentimos en este preciso momento, quizá no volvamos a experimentarlo. Pero la poesía nos permite dar, gracias a las palabras, la inefabilidad de los sentimientos. Este libro esconde una amalgama de emociones y de visiones sobre ciertos asuntos humanos, como la brevedad de la vida, la nostalgia del pasado, o el sufrimiento del recuerdo. Sentimientos tan humanos como el comer, a los que normalmente no queremos enfrentarnos, pero que recorren de principio a n nuestra vida.

P: Profesionalmente te dedicas al diseño gráfico y la fotografía. ¿Te inspira la poesía en el día a día, incluso para diseñar o fotografiar?

“Todo gira entorno a los sueños, al silencio, a la noche; una serie de elementos que son los que propician a que desarrolle un tipo de escritura personal”

David Izquierdo, autor de Perihelio

R: Sí, claro. Hay dos elementos que me ayudan a inspirarme que son la música y la lectura. Cuando estoy diseñando portadas o en el ordenador retocando o editando, necesito recurrir a la música, incluso cuando estoy escribiendo. Se  ha convertido en una línea de inspiración fundamental para mí, me pongo mucha música instrumental y me siento así más identificado con lo que escribo. 

Y, trabajando con el diseño, exactamente igual. Soy muy ecléctico musicalmente y muchas cosas de las que escribo y fotografío , con el paso del tiempo, suelo identificarlo con un tema que escuchaba en ese momento.

P: ¿Cómo ves el panorama cultural en Sevilla?

R: Pues, a nivel cultural, Sevilla siempre ha sido el centro emergente de cultura, es decir, si te hablo de música, de literatura, de proyectos teatrales, grupos, Sevilla siempre ha estado en el mapa como punto de atención cuando ha habido algo nuevo. 

Si es verdad que en muchas ocasiones no todo sale como se espera, hay muchos artistas que luchan contra viento y marea para sacar sus proyectos. Por eso, hay situaciones complicadas pero Sevilla es el centro de atención en su mayor parte.

P: ¿Por dónde van las tendencias culturales de la ciudad?

R: Pues, tal y como está ocurriendo actualmente con la situación de la pandemia, la gente se está reinventando a nivel cultural. Mucha gente está sacando proyectos propios, todos los sectores culturales, pues ha sido un tiempo de recogimiento por culpa del Coronavirus que ha servido también para incubar proyectos de gente que se dedica a la cultura, pues de alguna manera te tienes que renovar o morir o presentar algo innovador adaptado a las nuevas tecnologías y a las nuevas circunstancias para poder destacar. 

Así que creo que la línea va por ahí,  en sacar proyectos nuevos que se vayan adaptando a la nueva normalidad y que sea, sobre todo, innovador.

P: ¿Cambiarías el mundo del diseño gráfico y fotográfico por dedicarte exclusivamente a la escritura?

R: Sinceramente, no. Sé cómo está generalmente la cultura, está un poco infravalorado a nivel económico y hay también mucha lucha por los precios y, en fin, no lo cambiaría. Como dije antes, he hecho esto porque para mí era una necesidad vital sacar el libro y también le tengo mucho respeto a aquellos que llevan muchas tablas como escritores.