Aparte de la loseta del “Kilómetro cero” de la actual y céntrica calle José Gestoso, Sevilla tiene otro “centro” ciudadano marcado también a ras de suelo y quizás tan desconocido como él, uno por el que habremos pasado igualmente infinidad de veces sin advertirlo. Me refiero a la Rosa de los Vientos de ocho puntas, un elemento decorativo que desde principio de este siglo está colocado como referencia geográfica al comienzo de la calle Sierpes por Campana, es decir pleno Casco Antiguo de la ciudad (41004); sí donde el quiosco o kiosco, es desancosejable el término ‘kiosko’, de “Curro el de los periódicos”.
Un invento, el de la rosa -que aunque con sus “pero” se atribuye al mallorquín Ramón Llull de quien ya han venido en primera derivada a estos lares su tondo y calle sevillanas- el tercer y nuevo reconocimiento ya en segunda derivada del que le inquiero: ¿Se había fijado en él? ¿sabe qué es y para qué sirve? ¿cuántos tipos hay? ¿cuál es su origen? o ¿por qué viene a estos predios ahora precisamente? Bien, establecidas las bases, vayamos en busca de respuestas para al menos una manita de estas preguntas.
¿Qué es, para qué sirve?
Se trata de una Rosa de los Vientos, también conocida como Estrella de los Vientos y Rosa Náutica, un símbolo gráfico en forma de circunferencia que tiene marcado en su perímetro los rumbos en los que se puede dividir la circunferencia del horizonte y que, básicamente, apuntan a los cuatro puntos cardinales -norte, sur, este y oeste-, dando lugar a otros tantos segmentos y definiendo su orientación. En náutica sus funciones principales son las de servir de ayuda en la orientación, señalar la dirección de los vientos y marcar los puntos cardinales, y su uso fue clave al permitir a los antiguos navegantes guiarse, cuando no navegaban de cabotaje, en busca de territorios desconocidos hasta entonces. Y aunque en la actualidad existen elementos de navegación marítima más modernos, efectivos y precisos, sin ir más lejos la simple brújula, en algunos casos las rosas se han seguido utilizando y aparecen inscritas en mapas y casi todos los sistemas de navegación.
Entre ellos cartas náuticas, balizas no direccionales (NDB por sus siglas en ingles Non Directional Beacon), sistemas VHF de rango omnidireccional (VOR por sus siglas en inglés Very High Frequency Omnirange Station, o sistema de posicionamiento global (GPS por sus siglas en inglés Global Positioning System). Con el tiempo su incidencia de uso ha continuado también en el sector de la aeronáutica, sobre todo para la identificación de las tendencias y direcciones de los vientos en un lugar determinado, a la hora de construir y orientar aeródromos y aeropuertos. De modo que estamos ante un elemento que sigue vigente siglos después de su invención. pero lo mejor es que no queda ahí la cosa pues como tal ha pasado a ser utilizada también en el campo de la estética, formando parte de la decoración inmobiliaria o como motivo de un tatuaje, el dibujo de un grafiti o el adorno estampado de una camiseta. Ya ve.
¿Cuántos tipos existen?: De cuatro y ocho puntas
Para comprender su utilidad es necesario conocer sus divisiones basadas en las líneas que unen los cuatro puntos cardinales, los de sus bisectrices (laterales), los de sus divisiones (colaterales) y los de sus subdivisiones (co-colaterales); así que desde el punto de vista náutico existen hasta cuatro tipos según el número de puntas que contenga.
Rosa de los vientos de cuatro (4) puntas, es la más básica, conocida y comúnmente utilizada tanto en navegación como en distintas representaciones culturales. Viene a ser como una brújula tradicional que señala únicamente la dirección de los cuatro puntos cardinales -Norte (N), Sur (S), Este (E) y Oeste (O u W)- sin mayores indicaciones; unas direcciones que también se dan en grados de azimut: Norte (0- 360°), Este (90º), Sur (180º) y Oeste (270°). Una versión que se utiliza en situaciones donde solo se requiere una simple orientación sin necesidad de direcciones intermedias; es común en mapas y brújulas de uso cotidiano, y en algunas se puede ver la representación de la salida y puesta del sol, del este o levante y del oeste o poniente.
Rosa de los vientos de 8 puntas, además de los anteriores señala cuatro más llamados rumbos laterales y creados a partir de las bisectrices de los cuatro sectores conformados, a saber: Noreste (NE), Sudeste (SE), Suroeste (SO o SW) y Noroeste NO o NW), con sus correspondientes grados de azimut: Noreste, NE (45º); Sudeste, SE (135º); Suroeste, SO o SW (225º) y Noroeste, NO o NW (315º). Ocho rumbos que coinciden con los vientos marineros principales, y que según su procedencia nos proporcionas información añadida e interesante para la navegación; sus nombres, iniciales y direcciones son: Tramontana (T), N; Gregal (G), NE; Levante (L), E; Siroco (S), SE; Ostro (O), S, Lebeche (L), SW; Poniente (P), W; Mistral (M), NW. (Continuará)
