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Sevilla ha estrenado este martes un novedoso mobiliario urbano compuesto por 33 bancos fabricados con tarjetas bancarias recicladas. La donación de dichas tarjetas ha sido realizada por el Banco Santander, en acuerdo con el Ayuntamiento. Este proyecto pretende contribuir a hacer de la capital andaluza una ciudad más sostenible.
Estas tarjetas se convierten en materia prima para fabricar este mobiliario, junto con redes marinas recuperadas del fondo del mar, dando una segunda vida al producto.
El director territorial del Banco Santander en Andalucía, Manuel de la Cruz y el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, han visitado alguna de las dotaciones ya instaladas, como en la calle Virgen de Luján, en República Argentina y en Puerta Jerez, explicando que «esta donación forma parte del compromiso y la colaboración que el Santander mantiene con la ciudad de Sevilla y la apuesta por ser un banco cada vez más responsable, reduciendo el impacto en el medio ambiente».
De la Cruz también ha querido agradecer la colaboración de todos aquellos sevillanos y clientes que, reciclando sus tarjetas, han hecho posible este proyecto altruista de economía circular.
El Santander pone a disposición de sus clientes la posibilidad de entregar sus tarjetas caducadas o deterioradas para someterlas a un proceso de reciclaje y transformación en mobiliario urbano. El cliente deposita su tarjeta caducada en el cajero automático y unos días después recibe un mensaje que le confirma que ha sido reciclada.
En estos momentos, el Santander está donando los bancos fabricados a distintas ciudades españolas como Sevilla, cuyos ayuntamientos y responsables son los que deciden las ubicaciones más adecuadas para los bancos. La entidad ha reciclado ya casi un millón de tarjetas que equivalen a 4,9 toneladas de plástico; una iniciativa que forma parte de su apuesta por la economía circular y por continuar reduciendo sus impactos medioambientales.
El Banco Santander se ha fijado así el objetivo de que, en 2025, todas sus tarjetas estén fabricadas con materiales sostenibles en todos los países en los que opera. Sólo en España, ahorró en 2023 más de 22 toneladas de plástico de un solo uso y 360 toneladas de CO2 equivalente por la emisión de más de 4,5 millones de tarjetas de materiales sostenibles.
