Parece que se está moviendo el pomo de la puerta. Yo estoy segura de haberla cerrado bien por dentro…Y he dejado la cerradura echada.

No puedo hacer nada…¡Ay, el botón! ¿A dónde lo habré puesto yo? Me lo quito solo por las noches porque me aprieta el pescuezo, pero lo tengo muy cerca, por si me hiciera falta. Debe haberse caído al suelo…No puedo moverme, tengo el susto metío en el cuerpo. ¡Ay dios mío, que me mata!

El cuerpo de Carmen apareció debajo de la cama, según el testimonio de la empleada de la Residencia. Era la primer vez que trabajaba en este sitio. Su amiga Lourdes le había pedido por favor que fuera en su lugar, porque a ella le había surgido un problema familiar, aunque Rosario intuyó que era más bien un ligue. Sin embargo aceptó. Un dinero extra le vendría muy bien. Lo mejor era no preguntar.

Anda que la iban a llamar otra vez. Mira que el primer día y encontrarse con este marrón. ¡No, si me tenía que tocá a mi!

Lo que yo no veo bien es que la directora aproveche para contar a la policía que Lourdes no era de fiá, que hacía meses que la tenía entre miras porque alguien le había dicho que cuando se quedaba sola aprovechaba para llevarse restos de alimentos y que alguna vez hasta por estrenar. Eso es ya mala idea, que digo yo que si de todas maneras había que tirarlo a la basura, pues mejor se aprovecha…Aunque la gente ya que empieza no para.

La policía le preguntó la hora en que encontró a Carmen debajo de la cama, que si la puerta estaba abierta, que si qué hizo cuando no la vio…Rosario contestó a todas las preguntas pero se cuidó mucho de añadir ningún comentario, que luego podría usarse en su contra, como ocurre en las películas.

Los ancianos-o sea, los viejos- no se enteraron de nada. Todo siguió igual en la residencia y la vida continuó como hasta ahora. Algunos iban desapareciendo de manera natural, porque les llegaba su hora y, nadie se extrañaba de que, cada dos por tres faltaran algunos en el comedor.

Sin embargo, una cocinera dijo que, últimamente a Carmen se la veía hablar con un señor y que ahora no aparece por allí. La dirección dice que la familia de Miguel vino a recogerlo esa misma mañana, que habían decidido cuidarlo en casa porque que la hija pequeña se había hecho cargo de él…

-En la sierra sur, ese pueblo está en el sur. No es la primera vez que acudimos allí. Últimamente ha habido casos de violencia de género-como aquel ocurrido en 2010, el de las puñaladas, quizás tuviera razón el doctor Lacassagne cuando dijo que “cada sociedad tiene la delincuencia que se merece” o aquella que corresponde a su época. Era muy propio de entonces los crímenes a pistolas, los ahorcados o los muerto por una caída de un caballo, de un tractor, o despeñarse por un barranco. No sé, en el campo suelen ocurrir muchos homicidios que no llegan a resolverse. La gente de los pueblos vive en círculos muy cerrado donde todos se conocen y cada uno lleva la vida de los otros, los litigios por las lindes o las herencias están a la orden del día.

– Este caso no nos llevará mucho tiempo,.

-Pero esto viene de lejos…Las familias se llevan mal desde hace un siglo…

-Ese es el cuartel de la Guardia Civil. Veremos qué tienen aquí.

-Buenas tardes, capitán.

– A la paz de dios. Ya me avisaron de que venía, inspector …no se yo si encontrarán gran cosa. El caso de María López está cerrado desde hace un siglo, no veo yo qué vienen ustedes a rebuscar ahora.

-Todavía hay cosas por resolver.

-María murió a manos de un pretendiente celoso, ya sabe cómo se las gastaban en aquellos tiempos.

-Lo extraño es que la historia continúa…

-No se de qué me habla.

-Hablo de la familia caganíos, de sus descendientes. Tenían problemas con la familia López.

-Eso es agua pasada.

-Pero Carmen, una descendiente de los López ha muerto.

-Si, estamos al tanto. Carmen era ya mayor y además no estaba buena de la cabeza. Desde lo de su marido…

-Tengo entendido que era guardia civil.

-Efectivamente, Antonio perteneció al cuerpo.

-Y me pueden facilitar la dirección de un tal Miguel, nieto de un caganíos.

-No, no puedo.

-¿Cómo?

-Los asuntos que tienen que ver con el cuerpo, se archivan enseguida.

-O sea, que no salen de aquí…

-Efectivamente…