Durante el franquismo hubo programas infantiles, pero no programación infantil. Los niños, considerados pequeños adultos, disfrutaban de la televisión en horarios limitados por una única cadena.
Durante el franquismo hubo programas infantiles, pero no programación infantil. Los niños, considerados pequeños adultos, disfrutaban de la televisión en horarios limitados por una única cadena.