La llegada en la madrugada de este miércoles de las primeras estructuras metálicas para el montaje de los palcos de la Plaza de San Francisco, de cara a la carrera oficial de la Semana Santa de Sevilla 2026, ha traído consigo la respuesta del sector hostelero afectado en esta zona. La Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia ha denunciado que el Ayuntamiento ha ocupado la zona autorizada para veladores en este enclave céntrico, pese a las solicitudes formales presentadas para evitar perjuicios a tres establecimientos afectados.
Según ha manifestado la entidad en un comunicado, el Consistorio ha procedido al acopio del material destinado al montaje «precisamente en el espacio habilitado para el desarrollo de la actividad hostelera», ignorando las peticiones trasladadas previamente. La organización subraya que la Plaza de San Francisco cuenta con una superficie aproximada de entre 1500 y 2000 metros cuadrados, por lo que consideran «llamativo» que, existiendo alternativas, se haya optado por ocupar el área destinada a terrazas.
Desde la asociación recuerdan que los negocios hosteleros «generan empleo, pagan impuestos y forman parte esencial del tejido económico y social de la ciudad», por lo que cualquier merma en su capacidad operativa afecta no solo a los empresarios, sino también a trabajadores y proveedores.
El sector asegura que entiende y respeta la importancia de los eventos y tradiciones de Sevilla, así como la necesidad de instalar infraestructuras para la Semana Santa, pero considera que podría haberse elegido otra ubicación para el almacenamiento del material hasta el inicio efectivo del montaje. «De nuevo se da un paso más en la escalada de falta de apoyo y respeto al sector hostelero», lamentan.
El inicio de los trabajos en la Plaza de San Francisco marca cada año la cuenta atrás para la Semana Santa y transforma progresivamente el corazón administrativo de la ciudad en el eje de la carrera oficial. Sin embargo, este adelanto en la ocupación del espacio público vuelve a evidenciar la compleja convivencia entre la organización de grandes eventos y la actividad económica diaria en el centro histórico, la cual afecta en este caso a las terrazas de tres establecimientos del sector hostelero.
