Después de casi un mes marcado por el mal tiempo, Sevilla encara por fin un cambio claro en la situación meteorológica. Según la previsión de la AEMET, la inestabilidad se concentrará en los próximos días, con un viernes especialmente adverso, antes de dar paso a un sábado plenamente soleado, que marcará el inicio de una tregua en las lluvias. La capital andaluza ha vivido semanas consecutivas de cielos cubiertos, precipitaciones recurrentes y temperaturas contenidas, un escenario que empieza a tocar a su fin.

La jornada del miércoles continuará con un patrón claramente invernal, con lluvias prácticamente durante todo el día y probabilidades que oscilan entre el 50% y el 75%, especialmente en las horas centrales. Las temperaturas se mantendrán suaves, con máximas en torno a los 19 grados y mínimas cercanas a los 15.
El jueves mantendrá la inestabilidad, aunque con algo más de variabilidad. La mañana arrancará con intervalos nubosos y chubascos, mientras que por la tarde se alternarán claros con nuevas precipitaciones. Las temperaturas subirán ligeramente, con máximas que alcanzarán los 21 grados, aunque el ambiente seguirá revuelto.
El viernes será el día más llamativo de la semana desde el punto de vista meteorológico. La previsión apunta a probabilidad de lluvia del 100% durante todo el día, con la posibilidad de tormentas, especialmente en la franja central de la jornada.
Las temperaturas descenderán ligeramente, situándose entre los 11 y 17 grados, y el viento ganará protagonismo, reforzando la sensación de inestabilidad. Todo apunta a que este episodio será el último coletazo del largo periodo de mal tiempo que ha acompañado a Sevilla durante las últimas semanas.
El giro llegará de forma clara el sábado, cuando Sevilla recuperará el cielo despejado y un ambiente mucho más estable. La probabilidad de lluvia caerá hasta el 5%, con temperaturas agradables que se moverán entre los 8 y 18 grados, ideales para planes al aire libre.
El domingo consolidará esta mejoría, con cielos poco nubosos o despejados, ausencia total de precipitaciones y valores térmicos similares, con máximas en torno a los 17 grados.
