La justificación de Juan Bueno sobre las funciones de este jueves del Circo del Sol.

El cierre preventivo de las compuertas del Muro de Defensa de Sevilla, ejecutado en la mañana del jueves ante la crecida del río Guadalquivir, no impidió que por la tarde se celebraran con normalidad las funciones previstas del Circo del Sol (Cirque du Soleil) en la zona del Charco de la Pava. La decisión generó críticas, al mantenerse el cauce del río en nivel naranja durante toda la jornada de ayer.

La situación fue abordada este viernes durante la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Sevilla, donde el portavoz del Ejecutivo municipal, Juan Bueno, respondió a las preguntas de los medios sobre la compatibilidad entre el cierre del sistema de protección hidráulica y la celebración de un evento multitudinario en un entorno próximo al río.

Según explicó Bueno, el cierre de las compuertas se realizó «de manera preventiva», subrayando que no existía «un peligro inminente». En este sentido, defendió que esa actuación preventiva «no perjudica en ningún caso, de momento, a que se pueda asistir al Circo del Sol y que se pueda aparcar allí», añadiendo que «si hubiera ese riesgo, evidentemente también se prohibiría eso».

El portavoz municipal insistió en que el cierre del Muro de Defensa no implica automáticamente la activación de restricciones de uso en los espacios cercanos, siempre que no se detecte un riesgo real para la seguridad de las personas. «No hay más explicación que esa», concluyó.

Por su parte, Cirque du Soleil se ha pronunciado este viernes sobre la situación a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que aseguró que se encuentra «trabajando en colaboración con la ciudad para evaluar las condiciones meteorológicas cambiantes», subrayando que «la seguridad de nuestros espectadores, artistas y equipo técnico es nuestra máxima prioridad».

En ese mismo mensaje, la compañía confirmó que, «en estos momentos, las funciones de Kurios en Sevilla previstas para este viernes 6 de febrero se celebrarán según lo programado», alineando así su decisión con el criterio trasladado por el Ayuntamiento.

No obstante, la decisión ha reavivado el debate sobre la gestión de riesgos en episodios de crecida del Guadalquivir y la coherencia entre las medidas preventivas adoptadas por el Ayuntamiento y la autorización de actividades que concentran a cientos de personas en zonas potencialmente sensibles. En un contexto de episodios meteorológicos cada vez más extremos, la compatibilidad entre ocio, seguridad y prevención vuelve a situarse en el centro de la discusión pública en Sevilla.