A pocos minutos del casco urbano y lejos del bullicio habitual del centro, Parque del Tamarguillo se ha consolidado como uno de los espacios verdes más amplios y menos conocidos de Sevilla. Situado en el distrito Este-Alcosa-Torreblanca, este parque ofrece una experiencia muy distinta a la de otros jardines históricos de la ciudad: aquí el protagonismo lo tiene el paisaje abierto, la tranquilidad y el contacto directo con la naturaleza.

Un parque nacido para recuperar el paisaje natural

El Parque del Tamarguillo ocupa antiguos terrenos asociados a los arroyos Tamarguillo y Ranillas, integrados hoy en un gran corredor verde que supera las 90 hectáreas. Su diseño responde a una idea clara: renaturalizar el entorno, crear zonas de laminación de agua y ofrecer a la ciudad un gran pulmón verde con amplios espacios sin masificar.

El resultado es un parque de gran escala, con caminos largos, zonas arboladas, áreas abiertas y lagunas que aportan una sensación de campo poco habitual dentro de Sevilla.

Ideal para pasear, correr o desconectar

A diferencia de otros parques más urbanos, el Tamarguillo es perfecto para quienes buscan paseos largos, deporte al aire libre o simplemente silencio. Sus senderos permiten caminar o correr durante kilómetros sin repetir recorrido, y es habitual encontrar ciclistas, familias y personas que buscan un entorno relajado para desconectar.

No hay grandes monumentos ni jardines ornamentales: aquí el atractivo está en la amplitud del espacio, la vegetación y la sensación de estar lejos de la ciudad sin haber salido de ella.

Un refugio verde para la vida cotidiana

El parque se ha convertido en un espacio de uso cotidiano para los barrios cercanos, especialmente Alcosa y Torreblanca, y también para sevillanos de otras zonas que buscan alternativas a los parques más concurridos. Es habitual ver actividades deportivas, paseos familiares y encuentros vecinales, todo ello en un entorno que invita a quedarse.

Además, su extensión permite disfrutar del parque incluso en fines de semana sin sensación de saturación, algo poco común en Sevilla.

Una Sevilla menos conocida que merece una visita

El Parque del Tamarguillo es uno de esos lugares que no suelen aparecer en las rutas turísticas, pero que explican otra forma de entender la ciudad: más abierta, más verde y más tranquila. Un espacio ideal para quienes quieren redescubrir Sevilla desde otro punto de vista y disfrutar de uno de los parques más grandes y desconocidos del término municipal.