El grupo inversor formado por Gabriela y Paola Luksic junto a Javier Targhetta ha formalizado en Sevilla la compra de la unidad productiva y de La Cartuja Pickman, además del alquiler de la nave donde se ubica la fábrica. La operación incluye la creación de una nueva sociedad, con sede en la capital andaluza, que asumirá la actividad de la histórica firma cerámica.
De forma paralela, el grupo ha alcanzado un acuerdo con CCOO para prorrogar el ERTE que afecta a los 30 trabajadores durante un máximo de dos meses, mientras se reactiva la producción. El objetivo, según Targhetta, es reiniciar la actividad en un plazo de entre cuatro y seis semanas y comenzar una recuperación progresiva del mercado.
Los nuevos propietarios ya han iniciado las labores de puesta a punto de la nave y de las instalaciones, y trabajan en el diseño de una nueva implantación industrial, más moderna y eficiente, que mejore las condiciones de trabajo. Estas mejoras se desarrollarán a medio plazo, aunque la producción continuará de forma paralela.
Asimismo, la empresa ha comenzado la búsqueda de un equipo directivo para áreas clave como dirección general, recursos humanos y marketing, y prepara un plan de negocio con objetivos de producción y ventas a varios años vista. La estrategia combinará la continuidad de los diseños clásicos de La Cartuja Pickman con el desarrollo de nuevas propuestas.
La adjudicación fue confirmada por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla por un importe de 225.000 euros, destacando la viabilidad del proyecto y el mantenimiento del empleo. La inversión inicial prevista supera los 1,6 millones de euros, y tanto las administraciones como los trabajadores han valorado positivamente que la actividad y la marca permanezcan en Sevilla.
