El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha ofrecido este jueves una actualización sobre el estado de las infraestructuras de la provincia tras el paso del temporal, que, aunque ya ha remitido, «continúa generando incidencias puntuales en diferentes puntos». Por este motivo, ha pedido prudencia a la ciudadanía mientras se mantenga activo el aviso meteorológico.
Entre las principales incidencias, Toscano ha señalado que alrededor de 900 usuarios de la red de Endesa continúan sin suministro eléctrico. Ha destacado especialmente la situación en El Madroño, donde persisten dificultades y se han instalado grupos electrógenos para paliar la falta de luz.
En cuanto a la red viaria, el subdelegado ha informado de que solo permanece activo un corte total, correspondiente a la SE-4104, en el término municipal de Alcolea del Río, una incidencia que «ya se arrastraba de la jornada anterior». Aunque ha advertido de que aún pueden producirse problemas puntuales en algunas vías, ha subrayado que «la red ha experimentado una mejoría generalizada respecto al día de ayer».
Respecto al transporte ferroviario, Toscano ha confirmado que actualmente existe normalidad en el servicio de Cercanías, si bien no se descarta que puedan producirse incidencias horarias puntuales como consecuencia de los efectos acumulados del temporal sobre la infraestructura. En la misma línea, el aeropuerto de Sevilla mantiene su actividad con normalidad, sin retrasos ni modificaciones en los vuelos, al igual que ocurrió durante la jornada del miércoles.
En el ámbito hidráulico, el subdelegado ha señalado que todos los pantanos de la provincia continúan desembalsando, en un proceso regulado y ajustado a la situación real de cada cuenca. Ha indicado que se mantiene una especial atención sobre el embalse de Torre del Águila, que ya registró incidencias en episodios anteriores.
En cuanto a los cauces fluviales, permanecen en nivel rojo el río Guadalquivir a su paso por Lora del Río y el río Genil-Judio, dentro del término municipal de Écija. Toscano ha precisado que este último se encuentra fuera del casco urbano, lo que reduce el riesgo directo para la población, aunque ha insistido en que se trata de una situación que «permanece controlada, pero que necesita aún de nuestra vigilancia».
