Archivo - Parque cerrado por alerta de lluvia y viento - Rocío Ruz - Europa Press - Archivo

Sevilla afronta este miércoles una jornada claramente marcada por la inestabilidad debido a la presencia de la borrasca Joseph, con lluvias repartidas por tramos horarios y viento como principal factor adverso, según la previsión detallada de la Aemet. El organismo estatal mantiene activado el aviso naranja por viento, lo que convierte el día en uno de los más complicados de la semana.

Las precipitaciones comenzarán de madrugada y serán más persistentes durante las primeras horas del día. Entre las 03:00 y las 11:00 horas se concentrará la mayor parte de la lluvia prevista. El momento más intenso llegará en torno a las 05:00 de la mañana, cuando podrían recogerse hasta 3 litros por metro cuadrado en una sola hora. A lo largo de la madrugada y la mañana se esperan registros continuados, con cantidades que oscilan entre 0,1 y 1 litro por metro cuadrado, lo que deja un acumulado aproximado de más de 8 litros por metro cuadrado en ese tramo.

A partir del mediodía, la situación dará una tregua parcial. La previsión apunta a una mejora temporal, con apertura de claros y ausencia de lluvias entre las 12:00 y las 18:00 horas, coincidiendo además con las temperaturas más suaves del día.

Sin embargo, la estabilidad no será completa. Ya por la tarde-noche, el riesgo de chubascos volverá a aparecer, especialmente entre las 21:00 y las 22:00 horas, aunque con cantidades mucho más débiles, que apenas alcanzarían entre 0,1 y 0,2 litros por metro cuadrado.

En cuanto a las temperaturas, Sevilla se moverá en valores moderados, con una mínima en torno a los 11 grados y una máxima cercana a los 20, lo que dejará un ambiente relativamente templado pese al mal tiempo.

El aspecto más preocupante de la jornada será el viento, con aviso naranja activo. Las rachas se intensificarán a lo largo del día, especialmente en las horas centrales, con posibilidad de viento fuerte a muy fuerte del suroeste. La Aemet recomienda extremar las precauciones, especialmente en zonas arboladas, parques, azoteas, balcones y durante la circulación, ante la posible caída de ramas u objetos mal asegurados.