La sesión de este jueves 22 de enero puso de manifiesto que el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas continúa abordando cuestiones sociales actuales a través del humor y la música. El Gran Teatro Falla acogió una noche con propuestas sevillanas diversas en cuanto a estilos y planteamientos, pero con un denominador común: el uso de tipos y metáforas para trasladar mensajes reconocibles al público.
La chirigota del Suso regresó a Cádiz con un tipo basado en la narcolepsia, representando a un grupo de personas que luchan por no quedarse dormidas sobre las tablas. A lo largo de su actuación desarrollaron un repertorio apoyado en situaciones surrealistas y juegos humorísticos. En los pasodobles abordaron la crisis de los cribados del cáncer de mama en Andalucía y rindieron homenaje a Antonio Pedro Serrano ‘el Canijo’ mediante referencias a algunas de sus chirigotas más conocidas. Los cuplés trataron asuntos de actualidad y personajes populares, mientras que el popurrí giró en torno a las consecuencias del sueño repentino que define al tipo.
Desde Alcalá de Guadaíra llegó la comparsa que presentó el tipo de mujeres jorobadas, una imagen simbólica del peso de la carga mental, doméstica y social. La propuesta se apoyó en una puesta en escena muy visual desde la presentación, utilizando referencias al cuento de La Cenicienta para explicar cómo las obligaciones diarias condicionan la vida de muchas mujeres. En los pasodobles trataron la situación de la sanidad pública andaluza y el suicidio de Sandra Peña, mientras que los cuplés y el popurrí desarrollaron distintas situaciones relacionadas con el tipo y su significado.
La chirigota de Mairena del Alcor optó por encarnar a cucarachas bajo el título ‘Las que salen por la noche’. La presentación sirvió para introducir el tipo y su convivencia forzada con los humanos, utilizando comparaciones con personajes conocidos por su numerosa descendencia. En los pasodobles cantaron al propio Concurso y al Gran Teatro Falla, y en el segundo utilizaron la metáfora de la plaga para referirse al genocidio en Palestina. Los cuplés abordaron temas variados de actualidad y el popurrí mantuvo el tono acorde al personaje representado.
También pasó por el escenario la chirigota sevillana que llevó como tipo al trabajador autónomo. La presentación enumeró distintas situaciones cotidianas derivadas de la falta de tiempo y de derechos laborales. En los pasodobles expresaron el reencuentro con el Falla tras varios años y dedicaron una letra a la figura de las amas de casa, destacando su papel en la sociedad. Los cuplés se centraron en anécdotas de actualidad y el popurrí continuó desarrollando las vivencias asociadas al trabajo por cuenta propia.
A lo largo de la noche se repitieron temas como la gestión sanitaria, la desigualdad social, la carga laboral y mental o los conflictos internacionales, mostrando una sesión con un marcado contenido social desde distintas ópticas. Cada agrupación trasladó su mensaje a través del tipo elegido, utilizando el humor, la música y la escenificación como herramientas narrativas.
De este modo, el Concurso avanzó una jornada más con protagonismo para formaciones de la provincia de Sevilla, que ocuparon el escenario del Gran Teatro Falla con propuestas centradas en realidades actuales, reflejando una noche de preliminares donde el Carnaval volvió a servir como altavoz de lo cotidiano y lo social.
