El vicepresidente de Prodetur Rodrigo Rodríguez Hans inauguró el stand de la provincia en Fitur este pasado martes, una jornada marcada por el luto por la tragedia ferroviaria y sin agendas institucionales. «La provincia está aquí con buena voluntad y con el enfoque adecuado, está aquí y se está vendiendo», asegura en la breve conversación con Sevilla Actualidad.
– ¿Cuál es la propuesta que se traslada al sector turístico?
Nuestro enfoque es un turismo de experiencia, en el que se puede descubrir en cada punto de nuestra provincia, en todas las comarcas, una diversidad absoluta, sobre todo de vivir, de tocar y de sentir. Hablamos de oleoturismo. Es quedarte estrechamente vinculado a un producto agroalimentario, a unos espacios concretos, a las rutas a caballo, a los paseos en bici, a conocer la Doñana sevillana o la Sierra Morena, la Sierra Sur, la Campiña… siempre ofreciendo lo mejor que tenemos: nuestro patrimonio, nuestra cultura, nuestra gastronomía, nuestra cercanía a lo natural. También volcándonos en el turismo de congresos, fundamental y muy importante, pero sobre todo poniendo en valor a las personas, a quienes trabajan en el turismo, de quienes sonríen en el día a día, de quienes atienden. Son los verdaderos embajadores de nuestra tierra. Son la primera cara y, además de generar empleo, tienen la responsabilidad de trasladar la mejor imagen de la provincia de Sevilla para que quien venga repita y se lleve lo mejor de nuestra tierra.
– Están siendo buenos años después de la pandemia. ¿Qué expectativa hay para este 2026?
– Los datos son cada vez mejores: rondamos el millón de turistas y casi los dos millones de pernoctaciones solo en la provincia. Son datos impensables hace unos años. Tenemos ocupaciones altísimas y, evidentemente, desde la Diputación se están poniendo recursos a los ayuntamientos para la construcción de nuevos alojamientos y nuevos atractivos turísticos. Lo que prevemos es seguir creciendo, a un ritmo muy alto, consolidando el turismo nacional, fundamentalmente de la propia Andalucía, de Madrid y Barcelona, que son los mercados más importantes, y también el internacional: el mercado estadounidense, francés, italiano… y tenemos que ir más allá.
Afortunadamente, tenemos la conexión directa con Estambul, que nos abre a todo el mercado asiático, y tenemos que conseguir también una conexión directa más allá del Atlántico. Ya veremos si será Estados Unidos, si será Miami o quizá algún destino canadiense, donde un avión de media distancia pueda llegar bien, se garantice la viabilidad y se pueda llenar desde Sevilla y de vuelta.
-¿Hay pueblos que no se consideraban turísticos y se están incorporando con propuestas diferentes?
– Evidentemente. Creo que prácticamente todos los municipios tienen elaborada una campaña de turismo, y aquellos que no la tienen, desde Prodetur también la fomentamos. Cuando entramos en este turismo de experiencia ya no solo tenemos que exponer o vender destinos con legado romano, sino que quizá uno de los atractivos más importantes de un municipio puede ser una almazara que abre sus puertas y desarrolla ese modelo del que hablábamos. También el turismo activo y la gastronomía. Tenemos ya la primera estrella Michelin en nuestra provincia, en Los Rosales. Por lo tanto, hay muchísimo margen.
–¿La provincia se quita ya ese cliché de ser un complemento de la capital?
– Sevilla como provincia se venía entendiendo durante años desde el efecto rebose de la capital, y eso ya no lo decimos solo nosotros, lo dicen los datos. El nivel de pernoctación es muy similar, por lo tanto quien viene pasa más o menos el mismo tiempo en la provincia que en la capital. La provincia tiene una oferta propia de valor y de una riqueza altísima. Lo que puede quedar es parte de ese estigma o de ese cliché, que en absoluto es verdadero, es todo lo contrario. Dicho esto, a nosotros nos gusta ir y nos gustaría ir siempre con la capital. El hecho de tener una oferta propia no significa que no podamos venir juntos. Creemos que debemos ir juntos porque, cuando sales fuera, no debes confundir qué es provincia, qué es Ayuntamiento y qué es Diputación. No podemos poner en compromiso al sector y tenemos que hacerlo de manera responsable y desde la lealtad institucional.
– En estos días hemos visto lealtad en la gestión de una tragedia. En el sector turístico no se percibe esa lealtad: es el tercer año que capital y provincia no van de la mano.
–Nos parece un error. Creemos que esto se debe corregir. Es inoperativo, es ineficiente y no entendemos por qué el Ayuntamiento no da ese paso de volver a hacerlo conjuntamente. No le resta absolutamente nada a la Diputación, todo lo contrario, le suma, y a nosotros nos suma también. Lo más bonito sería volver a Fitur de la mano, con un planteamiento conjunto, independientemente de los colores políticos, porque igual que estamos aquí por responsabilidad, tampoco podemos poner en compromiso al sector, a las organizaciones ni a las empresas. Estamos hablando de cosas del comer. Estamos hablando de una parte importantísima del producto interior bruto de la provincia y de la capital. Tarde o temprano, por su propio peso, tiene que caer que el destino Sevilla tenga un solo nombre y que brille con luz propia, porque eso es lo que merecen los sevillanos y las sevillanas: que dejemos cualquier tipo de polémica, y menos ahora, y que prime la responsabilidad y la buena proyección del destino Sevilla en el mundo.
