El Ayuntamiento de Sevilla ha activado este jueves el nivel 1 del Plan de Emergencias Municipal, una medida que, en la práctica, obliga a la Policía Local a trabajar durante toda la Navidad ante la falta de acuerdo con los sindicatos sobre el plan de productividad. La decisión, anunciada por el alcalde José Luis Sanz tras una junta local de seguridad convocada con urgencia, implica la movilización completa de la plantilla durante un periodo de máxima afluencia en la ciudad.
Sanz explicó que optó por este mecanismo frente a un decreto de servicios mínimos para garantizar la cobertura policial ante fechas señaladas como el alumbrado navideño, el derbi entre el Sevilla FC y el Rea Betis o el puente de la Inmaculada en diciembre. El propio regidor defendió que el plan de emergencias es un instrumento «más flexible», ya que permite movilizar a todos los agentes en función de las necesidades. Esa flexibilidad, sin embargo, supone que el Ayuntamiento pasa a tener un control absoluto sobre el servicio, anulando cualquier capacidad de negociación sobre los turnos de Navidad.
Con el plan en vigor, el Ayuntamiento prevé desplegar entre 400 y 500 policías locales al día, dependiendo de los requerimientos de cada jornada. El dispositivo se mantendrá activo sin fecha de finalización. En un escenario habitual, este nivel del plan se reserva para episodios de riesgo o situaciones extraordinarias, pero en esta ocasión se utiliza como vía para garantizar el funcionamiento del servicio en plena disputa laboral.
La decisión municipal llega después de que los sindicatos rechazaran el plan de productividad propuesto por el Ayuntamiento, valorado en 5,6 millones de euros en pluses. Sanz admitió que ese había sido el límite marcado por la intervención y que no era posible ofrecer una cifra superior. El enfrentamiento derivado de esa negociación fallida se ha convertido ahora en el punto central de una medida que cambia las reglas del juego en pleno diciembre, a las puertas de la Navidad.
El alcalde también advirtió de que las bajas médicas tendrán que justificarse de manera estricta y que, en caso contrario, podrían abrirse expedientes disciplinarios. En conflictos anteriores, algunos agentes recurrieron a bajas temporales, y el mensaje del regidor busca evitar que se repita esa situación.
Aunque Sanz insiste en que su prioridad es asegurar la seguridad de la ciudad, la activación del nivel 1 del Plan de Emergencias como respuesta a un conflicto laboral plantea interrogantes. La herramienta, diseñada para episodios de riesgo para la población, pasa ahora a utilizarse como un mecanismo para imponer turnos y disponibilidad a una plantilla en confrontación abierta con el Gobierno local.
