Nueve días después del trágico accidente en el que un hombre murió tras ser atropellado y arrastrado bajo un vehículo durante más de cinco kilómetros por las calles de Sevilla, la víctima sigue sin identificar. Según ha adelantado Diario de Sevilla, ni las gestiones de la Policía Local ni el trabajo de los especialistas de la Brigada de Policía Científica han permitido poner nombre al fallecido.
El cuerpo, que permanece en el Instituto de Medicina Legal, ha sido sometido a diversas pruebas, incluida la necrorreseña —la toma de huellas dactilares—, pero los resultados no han coincidido con ninguna de las bases de datos nacionales. Esta circunstancia ha llevado a los investigadores a barajar la hipótesis de que pudiera tratarse de un ciudadano extranjero comunitario, cuya entrada en España no habría requerido control fronterizo. Lo único claro por ahora es que se trata de un hombre caucásico de mediana edad.
Otra de las líneas de trabajo apunta a que pudiera tratarse de una persona sin hogar. La Policía Local ha contactado con albergues, centros sociales y recursos municipales y autonómicos en busca de coincidencias, pero ninguna entidad ha podido aportar datos que permitan identificar al fallecido. Tampoco existe, a día de hoy, ninguna denuncia por desaparición que encaje con la descripción física del hombre atropellado.
El accidente se produjo el 17 de noviembre, alrededor de las ocho de la mañana, en plena lluvia y aún sin luz natural. La secuencia quedó registrada por una de las cámaras municipales de control del tráfico en la calle Torneo. En las imágenes, según las fuentes consultadas por Diario de Sevilla, puede verse al hombre caminando de forma errática por la calzada hasta caer desplomado en mitad de la vía.
Poco después, un vehículo que salía de un garaje en la calle Lumbreras —un Toyota Yaris conducido por una mujer que llevaba a un familiar— pasó sobre él sin que la conductora se percatara de lo ocurrido. El cuerpo quedó enganchado en los bajos del coche y fue arrastrado durante más de cinco kilómetros, hasta que un viandante alertó a la conductora en el cruce entre San Francisco Javier y Ramón Cajal.
Tras ser rescatado por los Bomberos, el cadáver fue examinado por una médico forense en una ambulancia del servicio y posteriormente trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde se le practicó la autopsia. Desde entonces, permanece allí a la espera de que alguien pueda reclamarlo o de que el juez autorice su inhumación. El hombre atropellado sigue, por el momento, sin identificar.
Mientras tanto, la investigación policial sigue abierta, aunque sin avances significativos. La identidad del hombre atropellado continúa siendo, por ahora, el mayor interrogante de un caso tan trágico como inusual.
