El Ayuntamiento de Sevilla ha puesto en marcha el proceso para actualizar y redefinir el futuro Anillo Verde y Azul y el corredor urbano del Guadalquivir mediante la contratación de una asistencia técnica valorada en alrededor de 150.000 euros, incluidos impuestos. El encargo, que tendrá una duración estimada de once meses, busca adaptar el proyecto a la realidad urbana actual y marcar una hoja de ruta clara para su desarrollo.
La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente (GUMA) contará con el apoyo de la empresa adjudicataria para revisar el documento base creado en 2020 y establecer un marco estratégico que permita impulsar una infraestructura ecológica continua en todo el término municipal. Entre las labores requeridas se incluye la definición de nuevos objetivos, criterios de intervención basados en soluciones de naturaleza y la elaboración de propuestas de gestión y gobernanza.
Uno de los trabajos centrales será replantear el trazado del anillo, identificando los suelos ya disponibles gracias a recientes desarrollos urbanísticos y analizando qué espacios podrían incorporarse en el futuro. La planificación también exigirá un estudio de la titularidad de terrenos no municipales con el fin de permitir convenios con particulares u otras administraciones que faciliten la continuidad del corredor ecológico.
El proyecto adoptará además una visión metropolitana, ampliando la mirada hacia la conexión con espacios naturales y culturales del entorno y con la red hidrográfica existente. Esta aproximación permitirá proponer medidas para la recuperación de tramos degradados y reforzar la relación de la ciudad con su sistema fluvial.
Antes de avanzar hacia la propuesta definitiva, el adjudicatario deberá completar un diagnóstico ecológico, social, económico y urbanístico que servirá de base para las decisiones posteriores. En este punto se evaluarán las implicaciones ambientales, de movilidad, patrimoniales y de servicios urbanos, así como la estimación del coste de posibles expropiaciones.
El plan incorporará criterios específicos orientados a la protección de la biodiversidad, el uso de pavimentos sostenibles, soluciones de drenaje de bajo mantenimiento, mobiliario urbano integrado en el paisaje y la elección de especies vegetales autóctonas. También se prestará atención a las demandas sociales actuales, incluyendo acciones para favorecer la participación ciudadana y fomentar la educación ambiental.
Una vez trazado el recorrido y fijada la zonificación, se iniciarán los trámites ambientales previstos en la normativa andaluza: primero, con una consulta previa para determinar la necesidad y el alcance del estudio de impacto ambiental, y después con la redacción de la documentación requerida para la tramitación del avance del proyecto.
El Documento Base del Anillo Verde, elaborado en 2020, planteaba un recorrido de unos 42 kilómetros dividido en cuatro tramos principales, conectando Cartuja, Tablada, el Parque Guadaíra, el Tamarguillo y la Isla de Tercia. Ahora, con esta nueva licitación, el Ayuntamiento pretende actualizar y concretar ese planteamiento para avanzar hacia una infraestructura verde que conecte parques, arroyos y corredores naturales, refuerce la resiliencia climática y mejore la calidad ambiental de Sevilla.
