La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal dedicado al cultivo y distribución de marihuana, con base en la Costa del Sol, y que utilizaba una nave industrial en Sevilla como punto de almacenamiento y preparación de la droga, tras un enfrentamiento armado. Este inmueble funcionaba como una «guardería» —término utilizado en el argot policial para referirse a los lugares donde se custodia la droga antes de su distribución—.
El caso se inició en mayo de este año, cuando se produjo un intento de robo en dicha nave industrial. Durante el asalto, se registró un enfrentamiento armado entre los ladrones y los miembros del grupo criminal que vigilaban el lugar. A la llegada de los agentes, los autores ya habían huido, llevándose parte de la droga y varias armas en diferentes vehículos.
Tras casi seis meses de investigación, agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Sevilla lograron identificar la estructura del grupo y su forma de operar. La organización estaba liderada desde la Costa del Sol, pero había trasladado parte de su actividad a otras provincias andaluzas.
Durante la fase de explotación de la operación, denominada Monkeyz, se realizaron tres registros domiciliarios: dos en la provincia de Sevilla y uno en Beas (Huelva), donde los detenidos habían establecido un nuevo punto de custodia de la droga.
En total, los agentes intervinieron más de seis kilos de cogollos de marihuana envasados al vacío, una pistola Glock y más de 150 cartuchos de munición. También se investiga un posible delito de defraudación de fluido eléctrico, relacionado con las instalaciones utilizadas por los implicados.
La operación se ha saldado con dos detenidos, que ya han pasado a disposición de la Autoridad Judicial, acusados de pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y defraudación de fluido eléctrico. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.
