El Ayuntamiento de Sevilla ha anunciado que está valorando iniciar un expediente de expropiación sobre la casa número 10 del Patio de Banderas, propiedad del Estado, debido a su avanzado estado de deterioro y a los daños que estaría causando en el Real Alcázar, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

El alcalde, José Luis Sanz, ha señalado que el mal estado del edificio «está provocando afecciones estructurales» en el conjunto palaciego, cuya conservación corresponde al Consistorio. Según explicó, durante el anterior mandato el PSOE anunció un acuerdo con el Gobierno central para la cesión gratuita del inmueble, pero el Ejecutivo habría rechazado dicha posibilidad el pasado mes de abril.

Ante la negativa, el Ayuntamiento presentó una oferta formal de compra que, por el momento, no ha recibido respuesta. En este contexto, Sanz ha advertido que el Consistorio dispone de herramientas legales que permitirían la expropiación, y ha afirmado su intención de actuar «antes de que el deterioro siga afectando al monumento más visitado de Sevilla».

Encima de la Cocina del Maestre

Por su parte, la directora-gerente del Real Alcázar, Ana Jáuregui, ha detallado que la vivienda se sitúa justo encima de la Cocina del Maestre, actualmente apuntalada. Ha descrito el inmueble como una construcción en «grave estado de ruina», con techos hundidos y filtraciones que «están dañando el patio de yeso, el más antiguo del conjunto monumental».

El Ayuntamiento ha alertado además del mal estado de la casa número 12, también de titularidad estatal, y ha recordado que recientemente adquirió las viviendas de los números 7 y 8 del mismo enclave por algo más de cuatro millones de euros para incorporarlas al Real Alcázar.

Durante su comparecencia, Sanz acusó al Gobierno central de mantener una actitud «antisevillana» y de «sectarismo», citando como ejemplos el retraso en proyectos como el Puente del Centenario, la C40 o la red de Cercanías, y la concesión de una ayuda de cuatro millones de euros a la Diputación en lugar de al Ayuntamiento.

El alcalde subrayó que estas ayudas «le vendrían muy bien a la ciudad», que —recordó— «se ha convertido en la capital andaluza de la vivienda protegida», con 2.700 viviendas entregadas, en construcción o con obras adjudicadas.