Los sindicatos CSIF y Satse no participarán en las manifestaciones convocadas este domingo 9 de noviembre en defensa de la sanidad pública andaluza, previstas en las ocho capitales de provincia. Con su decisión, se rompe la unidad sindical en torno a estas movilizaciones, que finalmente estarán encabezadas por UGT, CCOO y la coordinadora de las Mareas Blancas. El Sindicato Médico Andaluz tampoco se sumará a las protestas.
Las organizaciones que se retiran justifican su postura en los «desacuerdos» con las reivindicaciones planteadas, el contenido del manifiesto y los materiales utilizados para la convocatoria. Desde CSIF critican que las demandas del personal sanitario «no aparecen recogidas de forma preeminente», a pesar de ser —aseguran— el eje central de sus protestas. También denuncian haber sido excluidos de las manifestaciones en varias provincias, pese a formar parte de la Mesa Sectorial de Sanidad, el principal órgano de negociación de los empleados públicos.
Satse, el sindicato profesional de enfermería y mayoritario en el Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha expresado una queja similar. Según la organización, «sólo se nos ha permitido aparecer como convocantes en cuatro provincias, excluyéndonos de las otras sin justificación clara». En un comunicado, Satse ha subrayado que la defensa de la sanidad pública requiere «unidad, coherencia y respeto» por el trabajo de todas las entidades implicadas, y ha considerado que «carece de sentido fragmentar unas movilizaciones que deberían ser colectivas y representativas de todos los sectores».
Senda de diálogo
La decisión de ambos sindicatos coincide con la reunión prevista este miércoles entre el presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el Consejo Andaluz de Enfermería en el Palacio de San Telmo. Fuentes del Gobierno andaluz vinculan esta retirada con la «senda de diálogo» que mantiene abierta la Consejería de Sanidad con las organizaciones profesionales.
CSIF ha aclarado que su ausencia «no menoscaba ni un ápice» su compromiso con una sanidad pública de calidad, y ha reiterado que seguirá defendiendo mejoras en las condiciones laborales, la carrera profesional y la eficiencia de la bolsa de empleo del SAS. Satse, por su parte, ha reafirmado su «compromiso inquebrantable» con la sanidad pública, los profesionales del sector y la ciudadanía.
Mientras tanto, el manifiesto de las organizaciones convocantes sostiene que «el Gobierno andaluz responde con el cese sucesivo de hasta tres consejeros» y que los nuevos planes de choque «nacen fallidos». Según el texto, el Ejecutivo de Juanma Moreno «carece de ideas para solucionar la crisis sanitaria» y «pretende fomentar el desarrollo del sector privado, creando una sanidad para los más ricos y otra deteriorada para la mayoría de la población».
