Los profesionales del Centro de Salud de Torreblanca han guardado este miércoles cinco minutos de silencio a las puertas del centro para condenar la agresión física y verbal sufrida por una enfermera el pasado lunes, 3 de noviembre, durante una consulta médica.

Al acto han asistido más de un centenar de personas, entre profesionales sanitarios de distintas áreas, vecinos y comerciantes del barrio, que quisieron expresar su apoyo a la trabajadora agredida y su rechazo a este tipo de comportamientos.

Según ha explicado Inmaculada Alcántara, enfermera gestora de casos del centro, “Torreblanca es un barrio de gente trabajadora, no es habitual que ocurran estos hechos, pero sí notamos que se están repitiendo con más frecuencia”. Alcántara relaciona este tipo de incidentes con las demoras en la atención y la falta de personal sanitario, especialmente en el servicio de Urgencias.

“Hay pacientes que acuden a Urgencias por cuestiones que debería atender su médico de cabecera, y cuando se les explica o deben esperar más de lo previsto, reaccionan con frustración o enfado”, señala la profesional, quien insiste en que “ninguna demora justifica una agresión”.

Impaciente por la espera

El episodio violento se produjo cuando una paciente, impaciente por la espera, irrumpió de forma brusca en la consulta y agarró a la enfermera del cabello, golpeándola contra la mesa mientras la insultaba y amenazaba. La agresión fue tan intensa que tres personas —un vigilante de seguridad, otra enfermera y un usuario— tuvieron que intervenir para detenerla.

Los sindicatos CCOO y Satse han condenado enérgicamente los hechos. CCOO ha pedido medidas de seguridad adicionales ante el incremento de agresiones en los centros de salud, mientras que Satse ha denunciado la “brutalidad del ataque” y ha exigido una respuesta contundente de la administración sanitaria.

También la presidenta del Colegio de Enfermería de Sevilla, Yolanda Izquierdo, ha lamentado lo ocurrido y ha expresado su “profundo rechazo ante esta agresión”, asegurando que el Colegio ofrecerá a la víctima apoyo emocional y jurídico. Izquierdo ha reclamado además que se refuerce la seguridad en los centros para que las enfermeras “puedan ejercer su labor sin miedo y en un entorno seguro”.

La concentración de este miércoles ha servido para visibilizar el creciente malestar del personal sanitario, que reclama más medios y protección frente a un problema que, denuncian, va en aumento en los últimos meses.