La viuda e hijos de un paciente oncológico del Hospital Virgen Macarena de Sevilla han presentado una reclamación patrimonial contra el Servicio Andaluz de Salud (SAS) por la muerte de su esposo y padre, alegando que se produjo «como consecuencia de no haber sido diagnosticado a tiempo de un cáncer de pulmón ni tratado adecuadamente».
Según la reclamación, dirigida por el abogado Pedro Arnaiz, especialista en Derecho Sanitario y mala praxis médica, el caso se remonta a 2011, cuando las primeras pruebas realizadas al paciente detectaron una masa sólida pleural y lesiones hepáticas. Pese a esos hallazgos, se diagnosticó únicamente «enfisema centrolobulillar, nódulos pulmonares milimétricos bilaterales y lesiones hepáticas y esplénicas».
Con los años, los controles médicos evidenciaron la progresión de la enfermedad, pero sin que se profundizara en su naturaleza. En 2015, un TAC de tórax ya mostraba «más lesiones y de mayor tamaño». En diciembre de 2023, los estudios revelaron nódulos pulmonares bien definidos y múltiples adenopatías que «apuntaban claramente hacia una neoplasia pulmonar». Sin embargo, no fue hasta octubre de 2024, diez meses después, cuando se realizó finalmente una biopsia pulmonar, la única prueba capaz de confirmar con certeza el diagnóstico.
Informe médico
El informe médico posterior determinó un carcinoma poco diferenciado no de células pequeñas, con metástasis cerebrales y afectación pulmonar severa. En esas condiciones, el Comité de Tumores del hospital acordó aplicar un tratamiento exclusivamente paliativo, que finalmente fue descartado por el deterioro del paciente. El hombre falleció el 30 de octubre de 2024, sin haber recibido tratamiento oncológico.
La familia sostiene que los especialistas no actuaron con la diligencia debida y que la falta de diagnóstico precoz «privó al paciente de toda opción terapéutica». En palabras del letrado Arnaiz, «no tiene explicación que, tras meses de sospecha de una neoplasia, no se practicara una biopsia hasta casi un año después, cuando ya no había posibilidad de tratamiento alguno».
La reclamación presentada solicita que el SAS asuma su responsabilidad por lo que califican de un retraso injustificado en la detección y abordaje del cáncer, que habría acortado la vida del paciente y causado un grave perjuicio a su familia.
