El Ministerio de Transportes ha adjudicado la redacción de los cinco tramos del nuevo trazado ferroviario de alta velocidad que unirá Sevilla y Huelva, un proyecto que permitirá conectar ambas ciudades en apenas 25 minutos. La inversión global prevista para esta infraestructura asciende a 1600 millones de euros, y el Gobierno central prevé que las obras puedan comenzar a partir de 2030. Así lo ha anunciado a través de sus redes sociales el ministro Óscar Puentes.
Los contratos, licitados el pasado mes de marzo por un importe total de 35 millones de euros, han sido adjudicados finalmente por 31,4 millones. Las empresas seleccionadas dispondrán de entre tres y cuatro años para completar los trabajos de redacción, que deberían estar finalizados entre 2028 y 2029. Una vez concluidos, se licitarán las obras, que se espera arranquen a comienzos de la próxima década.
La nueva línea de alta velocidad tendrá una longitud total de 95 kilómetros, estará diseñada para trenes que alcanzarán velocidades de hasta 350 kilómetros por hora y contará con una estación intermedia en La Palma del Condado. Se construirá sobre una plataforma completamente nueva, en ancho internacional o estándar, independiente de la actual línea ferroviaria de ancho ibérico.
El proyecto se divide en cinco tramos: Majarabique–Valencina de la Concepción (42 kilómetros, 7,3 millones de euros), Valencina–Sanlúcar la Mayor (36 kilómetros, 7 millones), Sanlúcar la Mayor–La Palma del Condado (42 kilómetros, 7,9 millones), La Palma del Condado–Niebla (42 kilómetros, 7,9 millones) y Niebla–Huelva (42 kilómetros).
El desarrollo de esta línea de alta velocidad supone retomar un proyecto largamente esperado. El primer estudio informativo se aprobó en diciembre de 2002, pero caducó cinco años después sin que se avanzara en su ejecución. Ahora, el Ministerio recupera la iniciativa tras analizar la viabilidad y la oportunidad de esta inversión estratégica para el suroeste peninsular.
A medio plazo, tanto la Junta de Andalucía como las autoridades del Algarve mantienen el objetivo de prolongar la línea hasta Faro, creando una conexión internacional de alta velocidad entre Sevilla, Huelva y el sur de Portugal. Sin embargo, esta ampliación aún no figura entre las prioridades de los gobiernos de España y Portugal.
