Comprendida entre las calles Cardenal Bueno Monreal donde comienza y Almirante Topete donde termina y con el CP 41013, esta vía tiene una longitud de 619 m, pertenece al distrito Sur de la ciudad y está situada en el barrio Tiro de Línea del que constituye su límite oeste. A los efectos que nos traen destacar que desde 1936 lleva el mismo nombre en memoria del navegante, geógrafo y cartógrafo ¿santoñés? Juan de la Cosa (1450/60-1510), famoso mundialmente por haber elaborado el primer documento gráfico que se conserva representando el Nuevo y el Viejo Mundo. El mapa más antiguo existente que incluye todos los territorios descubiertos por españoles y portugueses, dibujó durante su estancia en el Puerto de Santa María a finales del siglo XV y, en la actualidad, se custodia en el Museo Naval de Madrid (MNM). Me refiero a La carta o mapa de Juan de la Cosa, 1500.Del hombre decir de entrada que son muchas las incertidumbres que se tienen sobre alguna que otra parte de su biografía, como lugar y fecha de nacimiento o parte de sus actividades profesionales, si bien puede existir consenso sobre algo de lo que no hay duda: de la Cosa fue un hombre clave en la divulgación del conocimiento geográfico en la Europa de su tiempo, como así lo muestra su extraordinario mapamundi. Y como principio quieren las cosas, mejor empezamos por donde debe, por el comienzo.

Infancia, adolescencia y juventud

Se ignora todo de sus primeros años de vida, niñez y adolescencia, y una ligera bruma se cierne sobre su juventud en la que se cree debió tomar parte en navegaciones por el mar Cantábrico de donde, probablemente, bajó hacia el sur costeando aguas portuguesas, canarias y de la costa occidental de África. Las primeras noticias ciertas son referencias de cuando estuvo en Lisboa en 1488 -ha de saber que, por aquel entonces, aprovechando su condición de comerciante y dueño de un barco trabajaba como espía para los Reyes Católicos, interesados en saber cómo les iba a los lusos en su carrera hacia la especiería. Y en eso andaba cuando se enteró que acababa de llegar a la ciudad el navegante Bartolomé Díaz tras su periplo africano que le había llevado a alcanzar el cabo de Buena Esperanza, un importante y vital descubrimiento que con todo detalle se apresuró a comunicar en Castilla, tras burlar la vigilancia de la marina portuguesa; un servicio por el que en concreto la reina Isabel siempre le estuvo muy agradecida como veremos más adelante.

Madurez y adultez: colaboraciones con Colón

En torno al 1490 tenemos a nuestro navegante y espía residiendo en El Puerto de Santamaría (Cádiz) y dueño de una nao llamada Marigalante o Gallega (luego renombrada como Santa María, sí la que se está imaginando). Es en esta localidad donde, probablemente y por motivos de negocios, conoce en su condición de armador a los hermanos Pinzón y a través de ellos a Cristóbal Colón que, justo en esos momentos estaba llevando a cabo en el condado de Niebla los preparativos necesarios para el proyecto más importante de su vida. Ya sabe. Fue su nave rebautizada la que comandaría el primer viaje (1492-93), el del descubrimiento, capitaneada por Colón, con él en el cargo de maestre y tripulada por un nutrido número de “vizcaínos”; destacar que de la Cosa no participó en este viaje como socio, sino como armador, maestre, cosmógrafo y cartógrafo. Por motivos que no vienen al hilo del relato las circunstancias cambiaron en el segundo viaje (1493-1496), para el que fue requerido dada su condición de pionero transatlántico, experto navegante y gran habilidad para el trazado de las costas, pero solo como cronista cartográfico y explorador, cartografiando en el periplo islas como Dominica, Puerto Rico y Guadalupe. Para la mayoría de los historiadores nuestro hombre no participó en el tercer viaje de Colón a las Indias (1498-1500), ése en el que el almirante volvió encadenado en la bodega, aunque Bartolomé de las Casas escribiera que, por entonces, de la Cosa “era el mejor piloto que por aquellos mares había por haber andado en todos los viajes que había hecho el almirante”. En fin, vaya usted a saber si fue o no.

Adultez: primera colaboración con Ojeda

Se inicia en 1499 cuando, por circunstancias en las que no entraremos, la Corona decide poner fin al monopolio colombino sobre las navegaciones a las Indias, lo que posibilitó que otros navegantes y empresarios pudieran entrar en el “negocio”; entre ellos Alonso de Ojeda (participó en el segundo viaje de Colón) que capitaneó uno (1499-1500) por las costas de Guayana y Venezuela, con de la Cosa como piloto mayor y cartógrafo y en la que quizás participase también Américo Vespucio. Fue un viaje del que no se obtuvo apenas beneficios económicos, pero en el que pudo cartografiar en detalle la costa de la región explorada y que reflejaría a su regreso a El Puerto en su famoso mapamundi de 1500.

Carta o mapa de Juan de la Cosa. Breve descripción

Es al regreso de este viaje cuando elabora para los Reyes Católicos o alguien poderoso de la Corte, el primer mapa en el que aparece América, una obra fechada en 1500 en el Puerto de Santa María y que le ha proporcionado su relevante lugar en la historia. (Continuará)