El AVE que une Sevilla y Córdoba con Madrid ha dejado atrás la puntualidad que durante años fue su principal marca. El Ministerio de Transportes ha reconocido que, en 2023, solo el 76,7% de los trenes de alta velocidad en esta línea llegó a tiempo, lo que supone que casi una de cada cuatro circulaciones se retrasó.
Así lo recoge la respuesta del Gobierno a una pregunta parlamentaria de senadores del PP, según ha informado ABC. En el documento, Transportes cifra en un 3% el total de incidencias registradas en 2023 en relación con los trenes que circularon. Sin embargo, evita concretar las causas de los retrasos ni detalla datos de 2024 y 2025, años en los que se han multiplicado las averías, los fallos en infraestructuras, los robos de cable o los incendios.
Según Renfe, entre 2023 y mayo de 2025 los usuarios que sufrieron demoras superiores a 15 minutos fueron el 2,8%, 2,7% y 2,6%, respectivamente. Solo en agosto de este año, los trenes de alta velocidad acumularon un retraso medio de 19 minutos, de acuerdo con el informe mensual de la operadora.
Un compromiso de puntualidad cada vez más laxo
La política comercial de Renfe ha cambiado en paralelo a esta pérdida de eficacia. Si en 2016 se devolvía el importe completo con solo cinco minutos de retraso, desde el 1 de julio de 2024 es necesario acumular 90 minutos de demora para recuperar el 100% del billete. Antes bastaba con media hora.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, defiende no obstante la calidad del servicio ferroviario español. «Solo en Suiza el tren es más puntual que en España», aseguró en el Congreso el pasado 4 de septiembre, aunque advirtió de que los próximos dos años serán críticos por la convivencia de nuevos trenes, aún susceptibles de fallos, con modelos antiguos.
Más viajeros, pese a los fallos
En su respuesta en el Senado, el Ministerio destacó la implantación de medidas para mejorar el servicio, como la creación de una gerencia específica de información al viajero, refuerzos en dispositivos de emergencia, colaboración con Cruz Roja y Protección Civil o la renovación progresiva de la flota con trenes más modernos, como los AVE y Avlo S106.
El Gobierno también presume de cifras récord. El primer semestre de 2025 cerró con 277,4 millones de viajeros en todo el sistema ferroviario, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior. En alta velocidad y larga distancia se transportaron 17,9 millones de pasajeros, lo que supone un incremento del 11%.
Renfe asegura que está desarrollando más de 70 medidas de transformación con una inversión de 6.000 millones de euros hasta 2029 para renovar trenes, estaciones y sistemas de seguridad. Sin embargo, lo que no está previsto es flexibilizar la política de devoluciones.
La alta velocidad española, que nació en Sevilla en 1992 como símbolo de modernidad y fiabilidad, vive hoy su etapa más complicada, con una puntualidad que dista mucho de la que asombró al mundo hace más de tres décadas.
