El sindicato CSIF y otras organizaciones han protagonizado este jueves una concentración frente a la Diputación de Sevilla para denunciar la situación de «abandono» que, aseguran, sufre el Consorcio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (CPEIS). La protesta ha puesto el foco en la falta de efectivos, de recursos materiales y en el incumplimiento del Acuerdo de Transferencia, una problemática que —según los sindicatos— compromete la seguridad de la ciudadanía y de los propios bomberos.
El delegado de CSIF en el Consorcio, Roberto Ramos, subrayó que el déficit de personal es «el principal problema» del servicio. Según recordó, el Plan Director aprobado por la Administración admite que serían necesarios 100 efectivos más para cubrir el mínimo en los parques, aunque en realidad harían falta 498 plazas para alcanzar un servicio normalizado. «Trabajamos con plantillas reducidas, lo que obliga a dejar municipios desprotegidos e incluso a cerrar parques en verano», denunció.
A esta situación se añade la falta de medios materiales. «Los equipos de protección individual están deteriorados y sin reposición, el parque móvil es muy antiguo y sufre averías constantes, y no se garantiza el suministro de vestuario básico», señalaron los representantes sindicales. También criticaron que algunos vehículos especiales permanezcan inoperativos por no ofrecerse la formación necesaria para utilizarlos.
Los sindicatos apuntan además al incumplimiento del Acuerdo de Transferencia, lo que ha generado «mayor precariedad y una sensación de abandono generalizada». «No vamos a tolerar más esta situación, que pone en riesgo a la población, especialmente en zonas alejadas del norte de la provincia, donde los servicios dependen en gran medida de bomberos voluntarios», advirtió Ramos.
