Las juventudes del Rocío de Triana a su llegada a la Plaza del Obradorio de Santiago de Compostela. - Francisco Amador

La plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela ha vivido este miércoles un momento único y emotivo con la llegada de las juventudes del Rocío de Triana, que han culminado su peregrinación cantando y bailando sevillanas. El grupo, formado por decenas de jóvenes devotos, ha realizado el Camino de Santiago con entusiasmo y fe, y ha querido celebrar su llegada a la meta con el arte y alegría que caracteriza a su hermandad.

El ambiente en la plaza, ya de por sí cargado de emoción por la llegada constante de peregrinos, se transformó por completo cuando los jóvenes comenzaron a cantar y bailar sevillanas. Su entrada fue acogida con aplausos y sonrisas e inmortalizada con teléfonos móviles de muchos viandantes y curiosos, que se detuvieron para grabar cada instante de este conmovedor momento.

Las juventudes de la Hermandad del Rocío de Triana realizó la invocación al Apóstol Santiago, como previa a la celebración de una eucaristía en el interior del templo. La misa terminó, como no podía ser de otra forma, con la Salve trianera.

Más allá del colorido y la música, la escena dejó una profunda huella entre quienes la presenciaron. La mezcla de culturas y tradiciones, unida al esfuerzo de los días de caminata, convirtió la llegada de estos jóvenes del Rocío de Triana a la Plaza del Obradoiro en un recuerdo imborrable para todos los presentes, que vivieron con ellos la alegría de alcanzar Santiago al ritmo del sur.