(Continuación) En principio mientras Medina acusaba a Gutiérrez de realizar cartas de doble graduación sin seguir el modelo oficial del Padrón Real, mapa de referencia de las Indias, éste afirmaba hacerlo porque el padrón estaba errado, de acuerdo con los datos que le proporcionaban los pilotos provenientes de Indias, y que él se limitaba a corregirlo en sus cartas. Un claro ejemplo de enfrentamiento entre la teoría, Medina nunca había navegado, y la práctica, la experiencia navegante de los marinos, y que por supuesto no era el primero ni sería el último “encuentro” entre ambos puntos de vista en la historia de las ciencias. En este caso una controversia entre cosmógrafos que no navegan y pilotos que sí lo hacen, y en la que la Casa de la Contratación inicialmente se puso a favor de los segundos si bien terminó por darle la razón a Medina, prohibiendo realizar las cartas de doble graduación a la familia Gutiérrez. Pero necesitó de tiempo y esfuerzos.
Cosmógrafo, carrera científica. Años de disputas y logros
Tras notificar al Rey los defectos detectados tanto en la formación de los pilotos, como en el instrumental, libros y cartas náuticas que manejaban, así como el desorden en los exámenes de pilotos y maestres, en febrero de 1539 Caboto era obligado a darle acceso al Padrón Real a la vez que era admitido como examinador en Sevilla de los pilotos y maestres que debían hacer la derrota de Indias. Desde entonces Medina trabajó asiduamente en el entorno de la Casa de Contratación de Sevilla, agencia gubernamental castellana que controlaba la exploración y colonización del Nuevo Mundo, aunque nunca estuvo empleado en ella. Y durante años, hasta su muerte, trabajó en diferentes cometidos con gran interés y profesionalidad, tomando notas y propuestas de todo lo que consideraba mejorable. En 1545 se prohibía al cartógrafo Diego Gutiérrez que siguiese fabricando cartas e instrumentos de navegación, mientras Medina podía publicar su libro Arte de Navegar, en ocho volúmenes dedicado a Felipe II, y que era un compendio de los conocimientos técnicos que deberían saber los pilotos que iban a las Indias.
Cosmógrafo, carrera científica. Más libros y aportaciones
Una obra de la que, curiosamente, no se hizo ninguna reedición en España, quizás por los problemas que tuvo por el veto de los técnicos de la Casa de la Contratación, aunque sí tuvo una amplia difusión europea, alcanzando doce ediciones sólo en Francia y veinte en total en Europa durante los siguientes setenta años. Precisamente del ecuador temporal del siglo XVI es su obra Suma de Cosmographia (1550), especie de extracto del Arte de navegar con demostraciones, reglas y consejos sobre astrología y navegación; una obra escrita para un público poco especializado, es decir, que es más bien un volumen ilustrado con figuras astronómicas acompañadas de un pequeño texto explicativo, que un texto profuso acompañado de algunas ilustraciones. Como cartógrafo Medina incluyó al final del mismo un bello y bastante exacto mapamundi a doble folio en rojo, azul, verde, siena y oro representando el mundo conocido hasta entonces y con clara información de los descubrimientos geográficos de españoles y portugueses. En él aparece la línea de demarcación establecida en 1494 en el Tratado de Tordesillas, estableciendo los dominios de España y Portugal en América en esta época.
Y de tan solo dos años después es Regimiento de Navegación (1552), un manual de navegación más conciso y divulgador que el anterior conteniendo no solo las reglas, declaraciones y avisos para el arte de navegar, sino información sobre diferentes aspectos náuticos. Desde la altura del sol y la manera de determinarla, pasando por el uso, cuidado y construcción de las cartas de marear o de los instrumentos de navegación como: astrolabio, ballestilla, cuadrante, relojes nocturnos y diurnos y de las mareas y, sobre todo, de la aguja de marear y de sus variaciones. Un texto que obtuvo un gran éxito entre los profesionales de la mar como lo demuestra el hecho de que, una vez caducada su licencia de impresión de diez años, sacó otro Regimiento de Navegación (1563) con “nuevos avisos a los navegantes” eminentemente prácticos.
Cosmógrafo, carrera científica. Otros aspectos relevantes
Aunque Medina nunca llegó a ser nombrado cosmógrafo -si bien unas veces era citado como “cosmógrafo” y otras como “maestro”, de hecho, en 1549 fue designado Cosmógrafo Real Honorario-, su prestigio científico en el Consejo de Indias y su relevante papel social en la Corte, hizo que fuera llamado con frecuencia como asesor real para dar su opinión sobre diferentes temas de cosmografía. Como ocurrió en las dos juntas de pilotos y cosmógrafos convocadas en 1554 y 1556 para determinar la posición geográfica de Filipinas y las islas Molucas, y trazar la partición definitiva entre España y Portugal de esta región del planeta. (Continuará).
