- Rótulo de Pestolazzi. CEIP José María del Campo (1)
- Rótulo de Pestolazzi. CEIP José María del Campo (y 2)
Perteneciente al barrio de San Lorenzo del distrito Casco Antiguo y con CP 41002 esta pequeña barreduela de tan solo 70 m de longitud discurre entre la calle Roelas, donde empieza y Hombre de Piedra, donde termina. A comienzos del siglo XVI se denominó Arquillo de los/las Roelas, por esta familia cuyo linaje vivía en ella y, a finales de siglo, Callejón de los Abades. Ya en el siglo XIX, 1868, se llamó calle Medina para, en el siglo siguiente, 1957, denominarse Pedro de Medina y al poco tiempo retomar el de Medina que es como continúa en la actualidad. Lo lleva en honor de Pedro de Medina (1493-1567) matemático, geógrafo, cartógrafo, astrónomo, historiador y clérigo del Renacimiento.
Tutor, clérigo y soltero (1493-1538)
En puridad, los datos que se disponen sobre su fecha y lugar de nacimiento son poco seguros, en mi descargo sirva que de la primera tomo prestadas un par de referencias que el propio autor da: una, cuando en un pasaje de sus libros recuerda ir a pescar atunes en Conil en 1505, a la edad de 12 años; otra cuando, en el colofón del Regimiento de 1563, afirma tener setenta (70) años. Echen las cuentas. Y del lugar pues tres cuartos de lo mismo, si bien algunos autores dicen que fue en Sevilla, otros exégetas, los más, lo sitúan en la localidad gaditana de Medina-Sidonia basándose, tanto en el documentado vínculo de servicio que su familia mantuvo tradicionalmente con la casa ducal (en 1520, él ya era tutor del hijo mayor de los duques), como por la gran protección que siempre le dispensaron los duques de Medina Sidonia. Dos buenos indicios al que añadir el de la conocida costumbre de anteponer al apellido el “de”, una posible indicación de gentilicio. Hasta donde he podido averiguar no se tiene constancia de que cursara estudios universitarios en Sevilla, como tampoco está documentado que él se adjudicara esa hipotética condición universitaria en ninguna de sus solicitudes profesionales. Pero sí sabemos que, una vez finalizadas sus obligaciones tutoriales en la casa ducal, y en algún momento de esa primera etapa, debió de ser ordenado sacerdote pues como clérigo aparece en la documentación referidas a sus primeras actividades en la Casa de la Contratación de Sevilla en 1538.
Cosmógrafo, carrera científica. Comienzos (1538)
Este es el año en el que un ya adulto Medina se instala en Sevilla e inicia una sorprendente actividad profesional/científica que es fruto de su gran pasión; digo sorprendente porque, mirado de proa, contaba ya con 45 años de edad, no era un jovenzuelo precisamente, y, visto de popa, resulta que se trataba de una profesión para la que no se le conocía práctica alguna, aunque manejaba mucha y buena teoría. Me explico. Aunque hombre docto en letras y matemáticas, desde muy joven destacó por su erudición, él nunca llegó a ser marino profesional, lo que no fue óbice para que presentara una solicitud de nombramiento como cosmógrafo en la Casa de la Contratación de Sevilla. Sorprendente ya se lo dije. Una petición que acompañó con sendos ejemplares de dos de sus libros como avales profesionales, uno titulado Libro de Cosmographía (1538) y otro Nuevo Regimiento del Sol (1538)), que ya había presentado al Rey en Toledo ese mismo año. Así fue como obtuvo el nombramiento, tal fue el alto grado de conocimiento que demostró tener y que le autorizaba para dibujar cartas de navegación, escribir textos sobre pilotaje o construir los instrumentos necesarios para “marear”, en aquella ruta hacia el Nuevo Mundo; un material que después podía vender pues se trataba de un floreciente negocio, aunque …
… siempre hay un pero
Si bien es cierto que Medina trabajó hasta su muerte en el entorno científico/profesional de la Casa de Contratación, no lo es menos que nunca estuvo empleado en ella. En ningún momento consiguió desempeñar algún cargo oficial, a pesar de que lo solicitara en varias veces como así consta en 1545, con ocasión de la presentación al Rey de su Arte de navegar, y, con posterioridad, en 1552 y 1554. Su deseo como recién llegado de ser cosmógrafo, sin tener experiencia en navegación, chocó enseguida con los intereses de los profesionales de la Casa, en particular con los del piloto Diego Gutiérrez, que no solo tenía el monopolio de estas ventas, sino que además estaba apoyado por el piloto mayor Sebastián Caboto quienboicoteaba su trabajo. Primero, no facilitándole con prontitud el Padrón Oficial para que sacara las copias de los mapas y, después, no dando el visto bueno preceptivo a los instrumentos que debía vender, en concreto una carta de navegar y un regimiento de navegación. Un mal asunto que nuestro hombre fue capeando como pudo hasta que tomó una determinación.
Cosmógrafo, carrera científica. Revancha (1544)
Y en 1544 presentó ante el Consejo de Indias un informe en el que tachaba de erróneos los padrones e instrumentos náuticos que vendía el cosmógrafo oficial Diego Gutiérrez, ofreciéndose además a demostrarlo. Era el comienzo de un pleito profesional, con una controvertida cara científica, muy condicionado por intereses económicos y en el que se involucraron todos los cosmógrafos de la Casa de la Contratación. (Continuará)
