El sindicato Jupol, mayoritario en la Policía Nacional, ha denunciado públicamente este miércoles las condiciones de la comida servida a los agentes desplazados a Sevilla con motivo de la Cumbre de la ONU sobre financiación global. Según detallan en su escrito, a alimentación que están recibiendo los policías es «escasa», «de mala calidad» y servida «en condiciones que rozan lo insalubre», sin respetar la cadena de frío ni garantizar su conservación.

La denuncia, presentada ante los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales de la Dirección General de la Policía y también ante la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, alerta de posibles intoxicaciones alimentarias debido al estado de las raciones suministradas. «Se sirven a temperatura ambiente, sin garantizar su integridad, y no cubrirían ni las necesidades alimentarias de un niño de cinco años», señala el sindicato.

Sin agua ni sombra, y con menús indignos

A esta situación se suma, según Jupol, la falta de hidratación adecuada y de zonas de descanso para los agentes, que en muchos casos permanecen hasta 13 horas bajo el sol, en plena ola de calor, sin sombra ni relevos. «Han tenido que recibir agua gracias a la generosidad de los hoteles donde están alojados, porque Interior ni siquiera había previsto un sistema de avituallamiento», denuncian.

Desde el sindicato aseguran que mientras los representantes políticos disfrutan de banquetes y menús gourmet, los agentes encargados de velar por la seguridad de la cumbre son alimentados con «bazofia». «Es indignante que los policías nacionales que garantizan la seguridad de los mandatarios internacionales estén comiendo raciones en mal estado, sin refrigeración, y en condiciones que ponen en riesgo su salud», critican.

Exigen responsabilidades

Jupol considera que esta situación vulnera la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el propio plan interno de la Policía Nacional. Por ello, exige «la evaluación formal de los riesgos, la mejora inmediata del suministro alimentario y la depuración de responsabilidades políticas». También reclaman la actualización de las dietas que, aseguran, «llevan 20 años sin revisarse».

El sindicato alerta además de que esta situación supone un grave perjuicio para la imagen de España en un evento internacional. «Una cumbre que pretende debatir sobre el futuro y la financiación global no puede tener a sus fuerzas de seguridad trabajando sin las mínimas condiciones de dignidad», concluyen.