Con sus 110 metros de altitud, el Cerro de Santa Brígida se alza como el mirador natural más elevado del área metropolitana de Sevilla. Situado en el municipio de Camas, ofrece una de las panorámicas más amplias y espectaculares de la capital andaluza y su entorno.

Desde su cumbre, es posible contemplar una imagen casi completa de la ciudad: el río Guadalquivir serpenteando entre Triana y el Aljarafe, la silueta de la Giralda recortándose contra el cielo, y la Torre Sevilla dominando el horizonte urbano. En los días más claros, la vista se extiende hasta los perfiles ondulados de la campiña sevillana y los primeros relieves de Sierra Morena.

El acceso al mirador se realiza a pie desde el barrio de Jardín de Atalaya, a través de un camino que asciende de forma progresiva entre vegetación y lomas suaves. La subida, de dificultad baja, se convierte en un paseo ideal al atardecer, cuando la luz cálida baña la ciudad y transforma el cielo en un espectáculo de color.

En la cima del cerro aún se conservan restos de una antigua ermita dedicada a Santa Brígida, que da nombre al lugar. Hoy, el cerro es un espacio abierto frecuentado por caminantes, ciclistas y vecinos que acuden a disfrutar del aire libre y de una vista privilegiada difícil de igualar en toda la comarca.

Más allá de su valor paisajístico, el Cerro de Santa Brígida es un rincón perfecto para desconectar, contemplar Sevilla desde las alturas y redescubrir el paisaje urbano desde una perspectiva distinta.