La semana comienza en Sevilla con un respiro térmico y lluvias, pero todo apunta a que será solo una pausa momentánea antes de la llegada de una ola de calor que disparará los termómetros hasta los 44 grados el domingo 29 de junio, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Este lunes 23 de junio, el tiempo será inestable. La jornada comenzará con cielos parcialmente nubosos y una temperatura máxima de 36 grados, pero a partir de la tarde llegará un frente que dejará lluvias y tormentas, especialmente durante la madrugada y primeras horas del martes 24. De hecho, la probabilidad de precipitación alcanza el 100 % en la franja entre la medianoche y el mediodía del martes, con riesgo de fenómenos tormentosos. Esto propiciará un descenso notable de las temperaturas, con una máxima de 29 grados y una mínima de 19.
El miércoles 25 marca un punto de inflexión en la semana: el cielo se mantendrá completamente despejado y las temperaturas empezarán a remontar. Ese día se alcanzarán los 31 grados, cifra que irá aumentando día tras día. El jueves 26 volverá a registrar los 36 grados de máxima y ya sin rastro de inestabilidad. A partir de entonces, el calor se intensifica de forma preocupante.
El viernes 27 se prevén 39 grados de máxima, el sábado 28 se alcanzarán los 42, y el domingo 29 Sevilla se enfrentará a un pico de calor con hasta 44 grados. Las mínimas también subirán progresivamente, hasta situarse en los 24 grados el domingo, lo que supondrá noches muy calurosas y poco propicias para el descanso.
El índice ultravioleta se mantendrá durante toda la semana en niveles muy altos, oscilando entre 9 y 10, lo que implica un riesgo extremo para la salud si no se toman medidas de protección solar. El viento será flojo, con rachas de hasta 25 km/h el martes y velocidades más suaves a partir del miércoles.
Ante esta previsión, la Aemet ha activado ya avisos por riesgo importante de calor en la Campiña sevillana, y se espera que se amplíen en los próximos días. Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, mantenerse hidratado y prestar especial atención a los colectivos más vulnerables, como niños, personas mayores o con enfermedades crónicas.

