La Plataforma del Polígono Sur ‘Nosotros También Somos Sevilla’ pide que se restablezca «de manera inmediata» el recorrido de las líneas 30, 31 y 32 de Tussam, «garantizando la seguridad de todas las personas: conductores y usuarias». Todo ello, tras la suspensión el pasado martes por segunda vez por parte de Tussam por «nuevos apedreamientos». Los vecinos afectados, además, opinan que «si Tussam no lo puede hacer, posiblemente sea necesario contratar este servicio con otra empresa».
Los vecinos de dicho barrio sevillano afirman que, cuando se anunció la vuelta al recorrido habitual de los autobuses, mostraron su «desconfianza en tal decisión», ya que «no
había un compromiso firme de todas las administraciones y actores implicados en la
suspensión del recorrido». Así, califican la nueva suspensión como «un simulacro de solución para mostrar que el alcalde y el Comisionado hacen todo lo que pueden, que el problema es la seguridad, que depende del Gobierno de España, porque no pone la policía necesaria».
En este sentido, piden al alcalde que «cumpla con su deber de ser nuestro representante ante todas las administraciones y responsable de solucionar y/o exigir la solución de todos estos problemas, sean competencia suya o no». «Estamos cansados de que se echen las culpas unos a otros en lugar de colaborar en la solución», afirman desde la Plataforma vecinal.
«Una imagen del Polígono Sur que nos hunde», ante la segunda suspensión de Tussam
Dentro de la serie de peticiones que hacen los vecinos del Polígono Sur, está la creación de una mesa de trabajo con los grupo municipales y los vecinos para «sacar al Polígono Sur de la confrontación política», «establecer una reunión mensual para evaluar lo realizado, modificar lo que no funcione y planificar los siguientes pasos». También piden «el cese inmediato del Comisionado».
Por todo ello, confiesan que se «está generando una gran inseguridad y está proyectando una imagen del polígono Sur que nos hunde y nos estigmatiza mucho más». «Si un niño
con una piedra consigue dejar sin autobús a miles de familias, no tenemos salida», añaden. «Si cada vez que hay un problema de seguridad se cierra un servicio público, tendremos que cerrar el hospital cuando agreden al personal sanitario, el centro educativo, cuando agreden al personal docente, Lipasam cuando agreden al personal de limpieza, etc.».
