Después de recorrer Alemania y varios países asiáticos, la bicicleta de plástico reciclado visitará lugares emblemáticos de Sevilla como la Plaza de España, La Giralda o el Puente Triana el 21 de mayo, como parte de su gira mundial para celebrar el 60º aniversario de la compañía. Su objetivo es demostrar que una economía circular de los plásticos es posible y cómo la innovación puede transformar residuos en soluciones sostenibles para la movilidad urbana.
Fundada en octubre de 1964 en un garaje de Colonia, Alemania, igus ha revolucionado su sector con sus plásticos de alto rendimiento sin lubricación. Estos materiales innovadores se emplean con éxito en automóviles, sistemas de grúas, muebles, máquinas herramienta y robots demostrando su versatilidad y eficiencia en sectores clave de la industria y la movilidad urbana. Desde hace años, la compañía también aplica su experiencia y tecnología al mundo de la bicicleta contribuyendo a mejorar su resistencia, durabilidad, comodidad y fiabilidad.
La igus bike representa el máximo exponente de esta colaboración con el sector. Fabricada a partir de residuos plásticos como redes de pesca, simboliza el compromiso de igus con la sostenibilidad. Esta bicicleta no se oxida, no requiere lubricantes ni mantenimiento, y todos sus componentes clave -rodamientos, transmisión y engranajes- están hechos de plásticos de alto rendimiento que no necesitan lubricación.
Recorrido por España de la bicicleta de plástico que hace parada en Sevilla
La bicicleta sostenible, que recorrerá un total de 6.000 km por distintos países, se someterá numerosas adversidades como nieve, químicos, tierra, humedad y grandes cambios de temperatura.
Durante su recorrido por España, la igus:bike está visitando ciudades emblemáticas como Sevilla, Granada, Valencia, Madrid, Barcelona, Sevilla, Santiago de Compostela o Cuenca, entre otras. Además, la iniciativa busca inspirar a estudiantes y jóvenes ingenieros a imaginar un futuro donde los residuos plásticos se conviertan en recursos valiosos para la sociedad.
Gracias a su diseño en plástico, la bicicleta es resistente a la intemperie y fácil de limpiar, ideal para cualquier entorno urbano o al aire libre. Actualmente más del 50% del plástico utilizado procede de material reciclado y la tendencia sigue en aumento gracias a la innovación en técnicas de moldeo y desarrollo de nuevos compuestos ligeros y robustos.
Reafirma su apuesta por la economía circular y la movilidad sostenible, ofreciendo una alternativa real al uso tradicional del plástico y contribuyendo a la reducción de residuos y emisiones.
