El Tribunal Supremo ha iniciado una investigación penal contra Alvise Pérez tras recibir una exposición razonada de un juzgado de Sevilla que lo vincula con un posible delito de acoso. El caso gira en torno a una serie de publicaciones reiteradas en redes sociales dirigidas contra la fiscal Susana Gisbert, a la que habría señalado públicamente con insistencia.
Pérez cuenta con la condición de aforado tras obtener representación en el Parlamento Europeo bajo la formación Se Acabó la Fiesta. El alto tribunal considera que existen indicios suficientes para dar inicio a la causa penal.
La Sala de lo Penal ha decidido iniciar una investigación contra el eurodiputado al estimar que su comportamiento podría encajar en la tipificación legal del delito de acoso, comúnmente referido como «stalking».
Según la documentación trasladada desde el juzgado andaluz, las publicaciones podrían constituir una campaña sostenida de presión y hostigamiento hacia la fiscal, lo que justificaría la intervención del Supremo. El tribunal también ha solicitado al Parlamento Europeo que remita el acta que confirma su condición de eurodiputado para poder continuar con el proceso conforme al protocolo legal.
