Pata de Pollo
Fotografía: Antonio Sánchez

En Sevilla, la Feria también ha dado lugar a leyendas populares como la de la pata de pollo, una insólita procesión que nació en 1995. Aunque la Semana Santa ya ha terminado, su espíritu sigue presente en el ambiente, en las conversaciones de los sevillanos e incluso en celebraciones paralelas. De hecho, según muchos expertos, la Feria se originó como un espacio para seguir hablando de esta fiesta litúrgica. Fue en ese contexto donde surgió la «Hermandad de la Pata de Pollo Coronada», creada por un grupo de amigos en plena madrugada.

Su propio paso, el misterio de la «Pata de Pollo», se componía principalmente de una silla de feria acompañada de dos botellas de manzanilla, cigarros, puros y, como figura principal, la pata de pollo.

Desde su primer recorrido en aquella madrugada de 1995, mucha gente empezó a conocer la hermandad. Los propios creadores, al ver la repercusión que tuvo entre los sevillanos y sevillanas, decidieron no continuar con aquella tradición humilde y cerrada entre amigos.

La última vez que se pudo ver a la Pata de Pollo recorrer las calles del Real de la Feria fue después de la pandemia, en 2024 concretamente, tras dos años en los que los sevillanos no pudieron disfrutar de su fiesta. A partir de ahí, el misticismo y las leyendas sobre su desaparición están encima de la mesa.

Entre el viernes y el sábado de feria

La hermandad tenía un día establecido para salir: la madrugada entre el viernes y el sábado de feria. No obstante, uno de sus fundadores, la misma mañana del viernes, se paseaba por el mercado de la Encarnación —ahora conocido como Setas de Sevilla— para comprar, en una carnicería de la zona, la mejor pata de pollo, que sería la que procesionase por el Real esa misma noche.

Además, más allá de su salida, la Pata de Pollo se situaba en un altar creado en la propia caseta de los fundadores, donde muchos de sus seguidores iban a visitarla durante toda la noche.

El remarcado carácter religioso de la Pata de Pollo

La propia hermandad, según varios blogs donde sus fieles seguidores han escrito sobre esta leyenda, tenía como marcha principal Los Campanilleros. A través de los llaveros de la gente, la Pata de Pollo iba al compás de esta marcha tan sevillana y antigua, creada en 1924 por Manuel López Farfán.

Además, al igual que hacen las cofradías de Sevilla en su estación de penitencia cuando recorren la Carrera Oficial hasta la Catedral Metropolitana de Santa María de la Sede, la «Hermandad de la Pata de Pollo» hacía su propio recorrido hacia lo que ellos denominaban «Metropolitana Portada de la Feria».

En definitiva, muchos seguidores siguen preguntándose, también en redes sociales, si esta hermandad realizará su «estación de penitencia» por las calles del Real cada año. La duda sigue estando en el aire.