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La Universidad de Sevilla (US), propietaria de la iglesia de la Anunciación, ha licitado el proyecto de intervención para la restauración de la fachada, la torre-campanario y la portada principal del edificio, obra de Hernán Ruiz II, una vez que ha arreglado las cubiertas del mismo y ha abierto las visitas a las mismas el pasado 3 de febrero. El presupuesto de la licitación supera los 155.000 euros.
Entre los trabajos que se acometerán durante la intervención se encuentra una limpieza general, la eliminación de las humedades, la consolidación de los elementos arquitectónicos de valor patrimonial, la unificación del color y la textura exteriores y la recuperación de las pinturas murales que hay en la cornisa. En el caso de la torre-campanario, usada durante años como almacén, desde que un problema con el anclaje de las campanas obligase a desmontarlas en agosto de 2002 para evitar una posible caída de alguna de ellas a la calle, lo que «hubiese producido una innegable catástrofe».
Una campana «en paradero desconocido»
Desde entonces, dos de las tres campanas se encuentran en el suelo de la torre, estando la tercera «en paradero desconocido». Al igual que en el resto de la cubierta, existen humedades por filtración de agua «muy importantes» en la torre, agravados puesto que, aunque se encuentra abierta en su totalidad, su suelo tiene un «tratamiento interior», no estando impermeabilizado, por lo que el agua filtra hasta las salas inferiores de la torre, en desuso a excepción de la planta baja, donde se encuentra la sacristía. La actuación sobre la impermeabilización de la torre-campanario se incluye en el plan director como «elementos en los que se debe intervenir urgentemente para evitar más filtraciones».
«Doloroso estado de descomposición»
Respecto a la portada principal, la degradación que sufre es «muy alta» debido, entre otros factores, a que se encuentra haciendo fachada a la calle Laraña, una calle con tráfico rodado, cuya polución y vibraciones provocan que la portada presente una imagen muy ennegrecida y con importantes disgregaciones en la piedra. Mención especial para las esculturas y el relieve de Juan Bautista Vázquez ‘el Viejo’, así como los remates de jarrones y el escudo real del tímpano, los cuales se encuentran en «un doloroso estado de descomposición», reconoce la US.
En el caso de los jarrones de remate, dos de ellos se encuentran incluso embridados para evitar que caigan trozos a la calle, mientras que en el caso de las esculturas, la que se encuentra a la izquierda de la portada está muy fracturada, perdiendo ya incluso extremidades completas. También se aprecian zonas de la portada reparadas con mortero, anclándolo con clavos a la piedra, los cuales, por efecto de la oxidación, han aumentado de volumen, fracturando el propio mortero y la piedra.
Los remates de jarrones de la portada, las esculturas y el medallón están incluidos en el plan director como «elementos o zonas en las que se debe intervenir urgentemente para evitar que prosiga un deterioro irreversible». En cuanto al estado de las fachadas, presentan en general pérdida de masa en ladrillos, morteros disgregados o incompatibles, biodeterioro, suciedad producto de la polución y contaminación, manchas por escorrentías de humedad, humedad por capilaridad y fisuras.
