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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha lamentado «la gansada» que protagonizó el alcalde de Sevilla al viajar hasta Madrid para registrar en la sede de su ministerio una carta escrita en catalán en demanda de inversiones estatales de infraestructuras para la capital andaluza.
En una publicación en la red social X, el ministro señala una publicación en prensa sobre el gesto protagonizado recientemente por el alcalde hispalense, al registrar en el Ministerio de Transportes dos cartas, una en español y otra en catalán, para reclamar mejoras en las infraestructuras de Sevilla, sobre todo las ferroviarias, bajo la premisa de que la capital andaluza sigue esperando el proyecto de conexión de la estación de trenes con el aeropuerto o el cierre del anillo ferroviario.
Sanz criticaba además, de nuevo, que lleva «más de un año» reclamando al ministro Puente una entrevista para abordar el «déficit» de infraestructuras de Sevilla, reprochando al ministro que no haya accedido a recibirle para tratar asuntos como los retrasos en el proyecto de sustitución de los tirantes del puente del Centenario, el proyecto de la ronda metropolitana SE-40 o las demandadas mejoras en los servicios de trenes de Cercanías.
La reacción de Puente
Ante ello, el ministro expone en su reciente entrada en la red social X que «al parecer el otro día se plantó» en el Ministerio de Transportes «el alcalde de Sevilla a registrar una carta en catalán»; avisando de que «en la prensa sevillana le acusan de ‘hacer el ganso’», lo que le lleva a considerar que «ese día los sevillanos le pagaron el viaje a Madrid para hacer la gansada».
Ya meses atrás, Sanz y el ministro Óscar Puente visibilizaban sus diferencias en la red social X, al tachar Puente a Sanz de «mentiroso e impresentable» por manifestar el planteamiento de que la reprogramación de las aportaciones estatales a la financiación de las obras del tramo norte de la línea tres del metro de Sevilla, ya en marcha, supusiesen un «retraso» en la inyección económica gubernamental en favor de Cataluña, extremo que negaba el ministro. El alcalde hispalense, ante ello, reprochaba al ministro sus «insultos y desprecios», manifestando no obstante que soportaría dicha situación si Puente la acompañaba de «inversiones» para Sevilla; mientras el ministro avisaba de que con Sanz es «imposible el diálogo y el entendimiento» porque «no concibe la política como servicio a la ciudadanía, sino como un escenario en el que confrontar a base de mentiras».
